El aguacero que cayó, aproximadamente a las 6:30 de la mañana y que se prologó por al menos una hora este viernes 9 de agosto sobre Maracaibo, refrescó, pero también causó anegaciones en varias calles y avenidas. Simultáneamente los marabinos reportaron una falla eléctrica en sus sectores, cerca de las 7:00 de la mañana.
Antes de la lluvia, fuertes vientos se sintieron en toda la capital zuliana, dando indicio “de lo que venía”.
Los charcos que se acumulaban en las adyacencias del distribuidor Jesús Enrique Lossada, elevado que separa la calle 100 Sabaneta de la avenida Libertador (casco central), luego de estas intensas precipitaciones, quedaron como grandes ‘piscinas’, impidiendo el paso vehicular y peatonal por el lugar, pues el agua no desagua por las alcantarillas. El panorama se replicó en sectores como Los Haticos, circunvalación 2, entre otros.
En el barrio El Progreso, sector Los Haticos, una iglesia cristiana se inundó. “Llovió tan fuerte que se metió todo el barro”, contó Mario Espitia, quien con una carretilla y cepillos ayudaba a sacar el agua del templo Filadelfia Sur.
La cañada Morillo mostró mayor caudal a las 11:00 de la mañana de este viernes.
Vecinos del sector Santa Rosalía denunciaron que el desagüe de una de sus calles terminaba en la cañada Morillo, pero “pero cuando hace varias semanas hicieron unos trabajos ahí, removieron la tierra y la dejaron ahí, tapando la salida del agua, entonces estamos inundados”, testificó Pedro Rodríguez, vecino.
La cantidad de pasajeros se redujo significativamente en la mañana, eso se notó en las paradas. Pasadas las 11:00 a. m., la cantidad de personas aumentó.
El calor emanado de la humedad se comenzaba a sentir a las 10:30 de la mañana.