Una mañana como cualquier otra transcurría en Los Puertos de Altagracia, en el municipio Miranda. La tranquilidad se interrumpió pasadas las 8:00 am, cuando se expandió la alarma: se abombó un tanque de etileno de la planta Olefinas II en el complejo petroquímico Ana María Campos y podría explotar.
Trabajadores que iban camino al complejo, conocido como El Tablazo, fueron devueltos a sus casas, mientras que otros que ya estaban en sus sitios de trabajos fueron evacuados. El paso vial fue restringido.
En los colegios, tanto padres y representantes como docentes y directivos lograron desalojar los plantenes, en son de prevención, aún sin tener detalles del evento de parte de vocería oficial.
No se conocieron detalles precisos tras la visita de PANORAMA a El Tablazo, en el mediodía. “No estamos autorizados para dar esa información”, era la respuesta común que salía de la boca de los funcionarios. En el sitio, se veía transitar de un lado a otro el camión bomberil de la empresa.
Se intentó conocer la respuesta del personal autorizado para declarar pero no fue posible obtenerla.
Pero se conoció que cerca de dos horas duró la alarma, dado que a las 10:00 am había pasado lo peor, según dijo una trabajadora de Pequiven. “El tanque tenía presión alta, de 0,5 litros llegó a 1.000, pero fue despresurizado y ya a las diez de la mañana estaba todo controlado”, apuntó.
Esa misma información era la que manejaba gran parte de los altagrenses. “Presuntamente hubo una emergencia por una fuga de gas propano en Pequiven, entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana, que lograron resolver, pero no sabemos mayor detalle, nos enteramos porque nos llegan los comentarios”, dijo William Nava, del sector El Jovito.
Entre la desinformación y la alarma que abundaba en los colegios, los niños presagiaban el fin de sus cortas vidas. “¡Nos vamos a morir!”, repetían los pequeños en una escuela de El Mamón II, en medio de la angustia que sentían en espera de sus padres.
Por otro lado, Douglas Barrios, director de la unidad educativa estadal Juan Vicente González, explicó que a la institución llegó una madre desesperada, solicitando retirar a su hijo del centro educativo por temor a que le sucediera algo si explotaba El Tablazo.
Barrios contó que luego que la representante se llevase al pequeño, otros padres llegaron al cabo de pocos minutos. Añadió que no hubo un comunicado o alguna voz oficial que le indicara la necesidad de evacuación, en lugar de ello, dijo que se dio de manera espontánea. Luego de solventado el incidente, las clases vespertinas se reanudaron pero mantuvieron baja asistencia, señaló el director.
El cuerpo de bomberos de Los Puertos de Altagracia minimizó la gravedad del asunto, pues alegaron que cuando hay una novedad mayor son notificados de lo ocurrido y se les solicita el apoyo en Pequiven, a diferencia de esta ocasión, en la que no fue necesario su presencia, indicó uno de los bomberos.
Además, el integrante del cuerpo bomberil explicó que la falla debió solventarse sin mucha complicación, pues para poner fin al riesgo de explosión acudieron solamente al equipo interno de la petroquímica.
Tras la potencial emergencia, en Twitter los usuarios comentaban lo ocurrido. Con fotografías del tanque en cuestión, explicaban la expansión del techo y el peligro que representaba por contener un producto inflamable. Versiones corrieron por las redes y de boca a boca, a la espera de un reporte oficial.