El gobernador Luis Caldera anunció en Maracaibo un plan de vialidad para el casco central, en coordinación con el Gobierno nacional, con miras a la Bajada de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, prevista para el sábado 31 de octubre.
Trabajos en el casco central

De acuerdo con el plan informado por el oficialismo, la intervención contempla 11.000 toneladas de asfalto en caliente tipo III para rehabilitar cuatro kilómetros de vías. Las labores abarcan las adyacencias de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, la calle Derecha, la avenida 8, el entorno del Parque General en Jefe Rafael Urdaneta, la Plaza Bolívar y el monumento a la Virgen de Chiquinquirá.
Caldera recorrió las obras junto con Giovanny Villalobos, secretario de Cultura; personal del gabinete de infraestructura, y Desiree Fernández, presidenta del Concejo Municipal de Maracaibo.
El funcionario dijo que el plan incluye también la sustitución de más de 320 luminarias de baja y mediana altura en la avenida Padilla, El Milagro y las parroquias Santa Lucía y Bolívar, además de la recuperación de fachadas de casas tradicionales del casco central.

En el balance técnico divulgado por el oficialismo, la escarificación vial registra 39.700 metros cuadrados de corte de calzada sobre una meta de 48.633 metros cuadrados. En asfaltado, reportaron 7.000 toneladas colocadas de un total estimado de 11.500 toneladas.
La intervención también comprende demarcación vial, readecuación de bocas de visita, instalación de ojos de gato y recolección de desechos sólidos. Según el mismo balance, la obra beneficiaría directamente a dos comunas y 35 consejos comunales, conformados por 13.410 familias, y tendría impacto en la movilidad de Maracaibo y San Francisco.
Fernández afirmó que las ejecuciones responden al “mandato del pueblo” y a la línea política del oficialismo.





