Propietarios, inquilinos y trabajadores del Centro Comercial Gran Bazar, en el casco central de Maracaibo, denunciaron una situación que describen como inhumana por las fallas prolongadas del sistema de climatización y el deterioro de la infraestructura.
Los comerciantes aseguran que la sensación térmica alcanza los 42 grados, un nivel que, según sus testimonios, ha golpeado las ventas y la salud de quienes hacen vida en el recinto. A eso se suman ascensores y escaleras mecánicas fuera de servicio, filtraciones en el cielo raso y falta de mantenimiento en las áreas comunes.
Ventas en caída y jornadas bajo un calor extremo
Miguel Chávez dijo que tuvo que instalar ocho ventiladores para poder atender a sus clientes. También aseguró que la junta de condominio le prohibió colocarlos.
“Tuve que instalar ocho ventiladores para poder recibir a mis clientes en el local, con calor nadie quiere comprar, y como tengo ventas después. Desde la junta de condominio me prohibieron instalar los ventiladores, y le dije que no me podían prohibir, nosotros somos dueños y no van a mandar en mi segunda casa”, aseveró.
Carlos Becerra, propietario y prestador de servicios técnicos con nueve años de trayectoria en el centro comercial, afirmó que su actividad laboral cayó con fuerza. “De diez clientes al día, ahora solo atiendo dos o tres”, dijo, al señalar que propietarios e inquilinos pagan una mensualidad a la junta de condominio.

Becerra agregó que la sensación térmica es insoportable, que niños y ancianos se quejan del calor y que ya perdió la cuenta de los desmayados. También sostuvo que las ganancias apenas alcanzan para cubrir los gastos de condominio y la nómina de los trabajadores.
Filtraciones, ascensores dañados y pedido de intervención
El comerciante describió además un deterioro progresivo del centro comercial, con más de un año sin funcionar el sistema de climatización, según su versión. También cuestionó la falta de respuestas de la administración y dijo que las filtraciones y el cielo raso muestran el abandono del edificio.
“La junta de condominio brilla por su ausencia”, expresó Becerra, quien pidió a la Alcaldía de Maracaibo y a Sedemat intervenir para ordenar la situación y obligar a todos a aportar recursos para solventarla.
Los comerciantes sostienen que el problema ya no afecta solo a propietarios e inquilinos, sino a los ciudadanos que usan el espacio.






