Con una emotiva eucaristía solemne fue enterrado, la tarde de este sábado, monseñor Luis Raúl Sandoval, quien reposa en un nicho especial frente al altar mayor, en la Catedral de Cabimas, templo donde feligreses, sacerdotes y servidores de la Virgen del Rosario lo despidieron.
La mañana de este viernes fue confirmada en Cabimas la muerte de monseñor Luis Raúl Sandoval Arenas quien se mantuvo por más de 54 años en la labor pastoral.
Monseñor William Delgado, obispo de la Diócesis de Cabimas, informó que Sandoval falleció en su vivienda, en el sector Miraflores de Cabimas, ciudad donde por 30 años se desempeñó como vicario general de la Diócesis y párroco de la catedral de Cabimas.
Su sobrino, monseñor Mariano José Parra Sandoval, obispo de Ciudad Guayana, ofició la misa que fue concelebrada por monseñor Roberto Luckert, obispo de Coro, monseñor Ubaldo Santana, Arzobispo de Maracaibo, monseñor William Delgado, obispo de la Diócesis de Cabimas junto con un numeroso grupo de sacerdotes de la Costa Oriental del Lago.
“Tío Luis le dejó a la COL un legado muy bonito, de un servicio prestado por cincuenta años. Se entregó por entero”, recordó su sobrino, quien compartió la vocación por el sacerdocio.
Durante misa, los cánticos arropaban el templo, mientras monseñor Sandoval recibía, de esa manera, una despedida emotiva.
Sus restos reposarán en un área donde ya otros tres religiosos han sido enterrados: monseñor José Ignacio Olivares en 1968 monseñor Guillermo Bríñez, en 1972, y un sacerdote español cuya identidad no fue precisada.
Entre los feligreses estaba Sol Taylor quien recordó el vínculo que monseñor siempre tuvo con su familia.
«Voy a recordar primero que fue quien hizo en aquel tiempo, cuando se hacían los cruces de aros, un 24 de diciembre, que él lo hizo y nos enseñó bastantes valores y principios, que el matrimonio era para toda la vida, que solamente nos separaba la muerte. Participó en muchas actividades familiares, incluyendo la primera comunión de mis hijos, siempre hubo una bendición, un consejo, es un baluarte para nuestra historia municipal», aseguró Taylor.
También el Arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana reconoció los servicios prestados por Sandoval a la iglesia en la capital zuliana y en Cabimas.
«No solamente es un servicio reconocido por todos los sacerdotes y los obispos que lo han tenido a su lado como vicario general, también un servicio pastoral y ministerial lleno de caridad para con todo el pueblo de Dios», consideró Santana.
Antes de finalizar la ceremonia eclesiástica el ataúd con los restos de monseñor Sandoval fue sacado en hombros de sacerdotes y servidores, quienes en una corta procesión, frente a la catedral, lo homenajearon con el recorrido final que antecedió su entierro.
Al entrar al templo su féretro fue llevado al lugar donde reposará eternamente, tras su descenso al nicho, los feligreses aplaudieron intensamente a monseñor Luis Raúl Sandoval. Paz a su alma.