La rutina escolar regresó al kilómetro 14 de El Junquito con la habilitación de una sede provisional en el Colegio Iberoamericano, luego de que su infraestructura original colapsara durante el doblete sísmico del pasado 24 de junio. En las aulas adaptadas, que anteriormente funcionaban como un internado femenino, los estudiantes de primaria y bachillerato iniciaron el período académico tras un intenso esfuerzo de remodelación durante los meses vacacionales.
Claves

- —El Colegio Iberoamericano colapsó totalmente tras los sismos del 24 de junio en El Junquito.
- —La directiva y los representantes acondicionaron un antiguo internado como sede provisional con recursos propios.
- —La matrícula actual es de 198 estudiantes distribuidos en una sección por grado.
Esfuerzo propio sin respaldo oficial

Homero Rodríguez, propietario del plantel, detalló que la adecuación de los espacios se logró exclusivamente mediante la autogestión de la comunidad educativa y el apoyo de dos organizaciones que donaron pupitres y material escolar. Las labores incluyeron la modificación de paredes, instalación de lámparas y habilitación de baños separados para los diferentes niveles educativos.
Mientras tanto, en el terreno donde se encontraba el edificio colapsado, los escombros apenas se han removido en un 20 %. Las gestiones con las autoridades locales se han visto obstaculizadas por la falta de combustible y repuestos para la maquinaria asignada, lo que frena cualquier posibilidad de evaluación del terreno.

Impacto en la comunidad y asistencia
Mantener las actividades dentro de la parroquia era una prioridad para las familias, debido a las fallas en el transporte público, la escasez de unidades y los riesgos viales que implica trasladarse hacia otros sectores de Caracas. Con un promedio de 30 a 35 alumnos por aula, las actividades iniciaron con una asistencia del 60 %, acorde con los registros de los primeros días de clases.
