En Ciudad Guayana, la preparación ante un sismo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Aunque los desastres no se pueden predecir, contar con un plan familiar ayuda a reducir el pánico, los accidentes y el riesgo para todos en casa.

La ciudad enfrenta riesgos distintos en la zona industrial y la urbana

El ingeniero civil Jorge Nevado Arreaza explicó que en la ciudad conviven dos realidades: la infraestructura estratégica industrial, con niveles de seguridad ajustados a la normativa de la Comisión Venezolana de Normas Industriales (Covenin), y una zona urbana con vulnerabilidades importantes ante un evento extremo.

Según dijo, la parte residencial concentra el mayor riesgo por la autoconstrucción y el crecimiento informal. También advirtió que en la ciudad ya no siempre se solicitan permisos a la alcaldía para remodelaciones, lo que puede llevar a que se rompan paredes sin revisar si son estructurales o no.

Nevado señaló que deben prestarse especial atención a los edificios residenciales y comerciales de mediana altura, de 4 a 12 pisos, y a partir de 12 pisos, en sectores como Alta Vista, Chilemex y Los Olivos. Aunque estas estructuras cumplieron con normativas en su momento, la falta de mantenimiento y las filtraciones pueden aumentar el riesgo de desprendimientos y lesiones.

Entre las señales de alerta, recomendó revisar si las edificaciones presentan daños en columnas y vigas. También aclaró que no existe una estructura antisísmica, sino una estructura con resistencia al sismo, pensada para que el edificio aguante y las personas puedan salir antes de evaluar posibles daños.

Qué debe incluir un plan familiar para emergencias

Diana Rodríguez, directora de Protección Civil de Caroní, explicó que antes de un movimiento telúrico la familia debe preparar un bolso con ropa para al menos dos días, alimentos no perecederos, un botiquín de primeros auxilios con las medicinas necesarias, una linterna con batería y artículos de higiene personal. Si hay adultos mayores o infantes, deben agregarse los insumos requeridos para su atención.

La funcionaria también recomendó definir con anticipación una comunicación clara dentro del grupo familiar: con quién comunicarse, cómo hacerlo y en qué sitio reunirse si ocurre un terremoto.

Además, cada vivienda debe tener identificado un lugar seguro para resguardarse, como una mesa fuerte. Durante el sismo, la orientación es autoprotegerse en ese sitio, en posición fetal, cubriendo la cabeza y los órganos vitales.

Después del evento, Protección Civil indica desalojar hacia un espacio abierto lejos de postes, vidrios y balcones, para evitar accidentes si ocurre un sismo secundario. Luego debe hacerse el conteo de los integrantes de la familia para verificar que todos estén a salvo o conocer su condición.

De acuerdo con Protección Civil Caroní, las principales zonas de riesgo mapeadas en Puerto Ordaz son Los Raudales, en Alta Vista, y los bloques 1 y 2 de Unare, afectados en el terremoto de 2018; mientras que en San Félix la zona señalada es La Unidad.

Ante un doble terremoto que dejó casi 2 mil muertos, 11 mil heridos y 16 mil damnificados, las autoridades y especialistas insisten en que los guayaneses deben saber cómo cuidarse frente a un evento que no se puede anticipar.

Zonas de riesgo señaladas por Protección Civil Caroní

Las áreas mapeadas por Protección Civil Caroní ubican los mayores puntos de atención en Puerto Ordaz y San Félix, con énfasis en sectores residenciales vulnerables ante un movimiento telúrico.

  • Los Raudales, en Alta Vista
  • Bloques 1 y 2 de Unare
  • La Unidad, en San Félix