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A 232 años de su natalicio, conoce las visitas de Bolívar en Maracaibo

El fundador de la Gran Colombia presidió en el norte del sur la oleada independentista que surcó el Lago de Maracaibo en 1823, posterior a los primeros cañonazos de Campo de Carabobo en 1821.

Los Puertos de Altagracia y Maracaibo cobijaron la presencia del Libertador Simón bolívar en los años oscuros de la conspiración de los Morrocoyes, ‘la cosiata’ que hizo mella en la Gran Colombia presidida por el caraqueño, después de la gloria vivida en las guerras independentistas.   

Maracaibo recibió a un Simón triunfante en el año 1821, reseñó el cronista Fernando Guerrero Matheus en su libro ‘Bolívar en Maracaibo 1821-1826’: “En 1821 Bolívar viene de triunfar en Carabobo –apoteosis de su genio de estratega- y se dirige a Cúcuta a prestar juramento de su cargo como Presidente de la Gran República ante el congreso allí reunido, y a seguir de cerca el proceso y elaboración de la carta Magna del nuevo estado”.

La madrugada del 30 de agosto desde el balcón de “Casa Fuerte”, ubicado en las inmediaciones de la hoy sede del Banco Central de Venezuela, el pueblo a pleno vitoreó la presencia del Libertador, en la Calle Ciencias circularon los zulianos de la época respirando aires de independencia del imperio español. 

“Casa fuerte” fue destacada como modelo de la arquitectura residencial de la Maracaibo del siglo XIX, el aposento que recibió a Simón Bolívar fue llamado “Casa fuerte” por servir como oficina de recaudación del gobierno colonial de España. El arribo de Bolívar a Maracaibo tuvo contexto con una de sus cuatro visitas al estado Trujillo, desde donde tomó camino por Betijoque a las aguas del Lago marabino el 27 de agosto. 

“En Maracaibo permanece el Libertador 20 días: desde el 30 de agosto hasta el 18 de septiembre, fecha en que deja la ciudad, a las 4 de la tarde, para continuar su viaje a Cúcuta por la vía de San Carlos del Zulia”, refiere la publicación de Matheus. La estadía de Bolívar en Maracaibo se enmarcó en la proclama de una serie de decretos, órdenes e instrucciones militares que buscaban en su momento la conducción de la campaña para afianzar la independencia venezolana. 

La doctora Ligia Berbesi, directora del Acervo Histórico del Estado Zulia, contó a PANORAMA que la documentación que data de las visitas de Bolívar a Maracaibo es escasa, debido a la necesidad de las tropas realistas al servicio del gobierno español de destruir la huella bolivariana, se tomaron la tarea de quemar la documentación de la época. Sin embargo los recuerdos quedaron en la memoria del colectivo, y de eso se valieron los cronistas para rescatar lo sucedido en las estadías de Bolívar en la antigua Provincia de Maracaibo. 

Berbesi define a la Maracaibo de la época como “una ciudad muy cordial por su condición de Puerto, y del trato continuo con extranjeros y lugareños”. “Ya Maracaibo tenía sede de los poderes, estaba el Cabildo, la Catedral, incluso estaba el Hospital Central como una casa de asistencia los esclavos”.

Dichas circunstancias de una ciudad ya establecida, y bajo la premisa de la revolución de Bolívar, en medio de una algarabía fue recibido el Libertador en tierras zulianas. “Hubo mucho jolgorio, la ciudad estaba iluminada en todas las plazas y edificios públicos con lámparas de kerosene, hubo mucha gente dándole vítores a Bolívar”, señaló la historiadora reseñando la descripción hecha por la publicación número 13 del periódico local de la época ‘Correo Nacional’. 

“El alborozo era palpable en las calles por la necesidad de la gente de conocer al que ya tenía el título de Libertador, las puertas de las casas se adornaron con marcos de flores, hubo lanzamiento de salvas y mucha admiración y reconocimiento a Bolívar”, refirió Berbesi.  Un segundo arribo del Libertador a Maracaibo tuvo lugar en la época de ‘la cosiata’, movimiento 

separatista que también lo enrumbó a los Puertos de Altagracia durante su cruzada para detener las ambiciones de Páez y Santander. Bolívar estuvo en Maracaibo entre el 16 y 19 de diciembre de 1826, desde el Cuartel General Libertador, el hombre de las dificultades envió una proclama en reclamo de las pretensiones que buscaban disolver la Gran Colombia. Entre los fragmentos de la carta destacan: “No matéis a la patria, escuchad la voz de nuestro hermano y compañero antes de consumar el último sacrificio de una sangre escapada de los tiranos”. 

“Quiero morir primero que verlos en la ignominia, que es todavía peor que la misma tiranía… ¡Desgraciados de los que desoigan mis palabras y falten a su deber!…” El movimiento político separatista de la ciudad de Valencia, ejecutado por el general José Antonio Páez el 30 de abril de 1826, obligó a Bolívar a trazar un largo recorrido entre Ecuador-Colombia y Venezuela, dibujando millas en el pacifico, atlántico y Caribe latinoamericano, hasta los ríos que discurren entre Colombia y Venezuela, el afluente del Catatumbo y las aguas serenas del Lago de Maracaibo. 

Las conspiraciones de Páez y Francisco de Paula Santander terminaron con la disolución de los lazos grancolombianos. La discrepancia de opiniones entre federalistas y centralistas obligaron a Bolívar, quién había sido reelegido Presidente, abandonar Lima rumbo a Venezuela el 4 de septiembre de 1826, llegando el 12 de septiembre a Guayaquil y el 16 de noviembre a Bogotá, luego lo enrumbó a Cartagena y desde allí por mar, arribando a Puerto Cabello el 31 de diciembre,tocando antes suelo zuliano y falconiano. 

El historiador Ramón Rodríguez contó a PANORAMA el camino transitado por Simón Bolívar en los Puertos de Altagracia en 1826, el 19 de diciembre, obligado por las presiones del senado de Bogotá y los conspiradores de ‘la cosiata’. “A través de un SteamBoat, uno de los primeros barcos a vapor, Bolívar viajó desde Bogotá por aguas del Lago el 16 de diciembre, y no fue sino hasta el 19 de diciembre que llegó a los Puertos de Altagracia y pasó una noche para seguir su viaje hacia Valencia”. 

“Llegó en la tarde, y fue recibido por las autoridades de la época quienes le dieron cobijo”. En la parte sur de Los Puertos de Altagracia, se encuentra situada la mansión de arquitectura colonial, la cual fue constituida por un mandatario español, llamado Fernando Millares. En ella se alojó el Libertador Simón Bolívar, al hacer un alto en su viaje. 

En esa misma casa el general José Prudencio Padilla y Manuel Manrique planificaron y resolvieron la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, y allí fue aprobado el tratado de Capitulación de los Españoles que  le arrebató el poder a Francisco Tomás Morales. Durante la segunda visita de Bolívar al Zulia, posterior a su desembarque del SteamBoat, el Libertador fue recibido en medio de una fiesta popular. Según reseñó el libro ‘El Zulia y su Gente’, 

del doctor García Mac Gregor, el padre de la patria bailó la contradanza “La Libertadora” del compositor y médico Silverio Añez, natural de San Rafael del Moján y quien la había escrito en 1819 con motivo de la entrada triunfal de Bolívar a Bogotá. También señala la publicación que el capitán José Antonio Almarza, prócer y considerado de los primeros poetas de Maracaibo, le entregó su composición “Soneto al Libertador”.

“Desde Los Puertos salió vía el norte de Falcón pasando por pueblos como Casigua, Capatárida, Zazárida, Coro y La Vela”, reseñó el historiador Rodríguez los esfuerzos emprendidos por Bolívar para disolver las pretensiones de ´la cosiata’, conspiraciones que finalmente cuajaron el 22 de septiembre de 1830, cuando el Congreso de Valencia sancionó la nueva Constitución, con lo cual quedaba consumada definitivamente la separación de Venezuela de la Gran Colombia.

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