Cinco días de angustia, mezclados con impotencia y rabia, vivió la familia de Leonardo Montiel, de 65 años, hace un mes tras su fallecimiento. El costo de los servicios funerarios se escapaba del presupuesto de todos en el hogar. El dolor de la pérdida del ser querido punzaba más por los 20 millones de bolívares que les pedían para darle “cristiana” sepultura.
La única forma que encontraron para cumplir con el sepelio fue pedir colaboraciones a los vecinos, lo cual les alcanzó para cremar el cuerpo, un final que se resistían a aceptar pero frente al cual no tuvieron otra opción.
Daniel Montiel, uno de los sobrinos, indicó que les tocó vender algunos electrodomésticos para terminar de costear la cremación. “Fue muy doloroso porque queríamos que tuviera un entierro digno, pero nos querían cobrar demasiado y no teníamos”, lamentó.
Este tipo de situaciones ha provocado, incluso, que algunas familias opten por improvisar un “ataúd” con escaparates, mesas y materiales reciclables.
Los precios que manejan las funerarias sobrepasan los 10 millones de bolívares. Un paquete sencillo se ubica en 14 millones e incluye un cofre estilo jersey (latón), sala velatoria, obituario en prensa, diligencias de ley, oficios religiosos, preparación del cadáver y traslado al cementerio.
Este tipo de presupuesto el año pasado se mantenía en el orden de los 600 mil bolívares, es decir, el aumento equivale a un 2.300%. La empleada de una agencia de servicios funerarios, quien prefirió mantener el anonimato, indicó que si se incluye una urna de madera especial, el costo puede ascender a 20 millones de bolívares.
Este plan no cubre el ornamento, cuyo valor puede oscilar entre Bs. 300 mil y Bs. 800 mil, de acuerdo con las coronas florales, ni la compra de la parcela, bóveda y nicho en los cementerios, para lo cual cobran Bs. 16 millones.
José Rincón, trabajador de otra funeraria en la ciudad, precisó que la cremación se ubica en Bs. 2.600.000. “Hemos tenido dificultades con este servicio por los apagones en el cementerio donde lo prestan”, indicó.
El asesor precisó que durante el año pasado hubo una pérdida “significativa” de clientes; sin embargo, no precisó una cifra. “Mucha gente trata de pagarlos pero con ayuda de colaboraciones de familiares y amigos”, explicó.
Esto ha conllevado que las cuotas de los servicios también presenten un alza superior a 600%. Óscar Rodríguez, residente de Marina Norte, señaló que en un mes pasaron de cobrarle 65 mil bolívares a 400 mil.
“Me resulta imposible cancelar esta mensualidad con mi salario y me preocupa porque si no lo hago, a la hora de que muera un familiar me puedo ver en un aprieto porque me saldrá más caro el sepelio”, agregó.
César Salcedo, dedicado desde hace 20 años a la fabricación de ataúdes en el barrio San José, expuso que la madera para la elaboración de las urnas aumentó mes tras mes durante el 2017, por lo que también vio mermado un 20% el comercio de “cofres”.
Ante este escenario, la Alcaldía de Maracaibo está abarrotada de solicitudes de ayudas, aseguró Tony Boza, director de la institución.
Puntualizó que han atendido 40 casos en 18 días, provenientes de sectores populares de la ciudad. No obstante, advirtió que esta subvención se ha vuelto “inviable” por los costos.
“Estamos conversando para crear una corporación de servicios funerarios porque los nichos los tenemos y un particular nos ha brindado su apoyo para concretar esta iniciativa”, reveló.