A la una de la madrugada de este miércoles 5 de julio, un grupo de cuatro hampones armados amarraron al vigilante encargado de una unidad de diálisis de abuelos, ubicada en el sector María Alejandra, de la parroquia el Rosario, para robarse la bomba de agua que surte la instalación. Se conoció que en el centro asistencial se dializan aproximadamente 66 personas.
Las personas con hemodiálisis asisten desde San José de Perijá, la Machiques Colón y zonas alejadas de Perijá, estos son atendidos en tres turnos que inician desde la seis de la mañana hasta las ocho, dándole la prioridad a los foráneos.
“Este es un acto criminal porque afecta a los pacientes de diálisis que vienen de Machiques, la Cañada y la Villa del Rosario, esperamos que las autoridades den con los culpables” señalo Omar Alí Márquez de la Unión de Ganaderos de la Villa quien se apersonó al lugar para colaborar con la restitución de los equipos.
Los pacientes y los acompañantes dijeron que la delincuencia atenta contra la vida, en otras oportunidades han sido víctimas de delincuentesque les arrebatan los teléfonos celulares a la entrada del recinto en motocicletas
Se estima que unos 70 mil litros de agua son utilizados a diario por los pacientes para las hemodiálisis. La administradora de la Unidad de Diálisis, Ana Chadare, acudió ante el CICPC en la subdelegación de la Villa para colocar la denuncia pertinente.
Milena de Parada, miembro del Rotary Club Villa del Rosario donde están las instalaciones de hemodiálisis, repudio estos actos vandálicos, “es incomprensible como atentan contra los seres humanos que tienen la carga de estar enfermos, no tienen compasión”.
Por su parte Esneidi González, presidenta del ancianato (Imadan) se pronunció y dijo “estamos tomando las previsiones para evitar nuevas incursiones de vándalos, es la primera vez que roban en estas instalaciones, trataremos de redoblar la vigilancia”.
La autoridades municipales encabezada por el director general de la Alcaldía Bolivariana Rosario de Perijá, Luís Tesillo, emprendieron la reactivación del pozo de agua con otra bomba de agua con las cajeras y nuevas tuberías que permita recuperar en las próximas 24 horas el suministro de agua permanente en el centro asistencial.
Hablan los perjudicados
Isela Caldera de 52 años residente del sector Corito, paciente de la unidad, explicó “venir a la diálisis es nuestra esperanza de seguir con vida, desde hace seis años estoy aquí y cada vez es más difícil la situación”.
María González, acompañante residente de San José de Perijá, manifestó “hace falta más vigilancia cuando venimos temprano esto está solo es un peligro acompaño a mi esposo tres veces por semana”.