El lienzo de la Virgen de Chiquinquirá llegó, esta tarde a Bogotá para esperar la llegada, el próximo 6 de septiembre, del papa Francisco. La imagen de la Patrona de Colombia salió desde Chiquinquirá en horas de la mañana de este viernes, luego de una intensa jormada de oración, y breve despedida, de sus fieles en su santuario, que se extendió varias horas esta madrugada. A su arribo a la capital colombiana —fue trasladada en helicóptero— fue conducida a la Catedral Primada. Esta es la décima vez que el cuadro de la Virgen de Chiquinquirá es sacado de la Basílica hacia Tunja y Bogotá.
A pedido del Papa, la Chiquinquirá fue llevada, en un helicóptero MI171 de fabricación rusa, de Chiquinquirá (Boyacá) a su encuentro en Bogotá. Por seguridad y logística, la orden de los dominicos –que tiene a su cargo la custodia de la imagen– decidió transportarla vía aérea, reseñó el diario El Tiempo.
El piloto, se dijo. es el capitán Carlos Zambrano. El embalaje con el cuadro de la Virgen en su interior pesa, aproximadamente, 120 kilos.
El Santo Padre arribará a la capital colombiana el 6 de ese mes. Tendrá, al día siguiente, un momento a solas con la Virgen de Chiquinquirá y la ofrenda que le entregará en la Catedral Primada será una sorpresa.
La historia, recogida por el diario El Tiempo, indica que fray Andrés Jadraque, un misionero dominico venido de España, fue quien encomendó al artista Alonso de Narváez, también español, pintar una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús en brazos y acompañada de los santos patronos del encomendero del fraile: san Antonio de Padua y el apóstol san Andrés. Hacia 1562, en un lienzo de algodón tejido por los indígenas, De Narváez pintó el cuadro con una mezcla de tierra de colores con zumo de hierbas y flores.
La imagen fue entronizada en una capilla techada con paja en la tierra de Aposentos, donde permaneció por más de una década. En 1574, la misión de los dominicos pasó a otras manos y la capilla doctrinera se deterioró, al igual que el cuadro de la Virgen, cuya imagen quedó prácticamente borrada.
En 1576, el lienzo fue destinado a una despensa para secar trigo al sol. En 1577 murió el encomendero Antonio de Santana, y su esposa, Catalina de Irlos, se trasladó a la aldea de Chiquinquirá, llevándose consigo el lienzo. En 1585 llegó María Ramos, esposa de un hermano de Antonio de Santana, y encontró el lienzo abandonado. “Lo recogió, lo arregló y lo colocó en alto; frente a él pronunciaba a diario esta oración: ‘¿Hasta cuándo, Rosa del Cielo, habéis de estar tan escondida?’ ”, dice la leyenda.
Transcurrió el tiempo, y el 26 de septiembre de 1586 se produjo el milagro de la renovación del cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, haciéndose patentes las imágenes de María, del Niño Jesús y de los santos acompañantes. En ese momento empezó la devoción por la Chiquinquirá, coronada Reina de Colombia el 9 de julio de 1919 por el presidente de entonces, Marco Fidel Suárez.