Dejar a Maracaibo bonita y limpia en 90 días es la meta que se fijó, ayer, el gobernador del Zulia Francisco Arias Cárdenas durante el despliegue de las cuadrillas de mantenimiento, luego de asumir las competencias del servicio de Aseo Urbano Municipal el pasado miércoles.
Serán 750 hombres y mujeres que estarán desplegados en las 18 parroquias de la capital zuliana, como parte del plan “Maracaibo te queremos limpia y en paz”. Desde el parque Rafael Urdaneta. Arias Cárdenas informó que se realizó una inversión de 10 mil millones de bolívares.
“Tenemos que comenzar a contribuir, a querer a Maracaibo que estará limpia en 90 días. Todos queremos una ciudad linda, bonita y vivible (…) Muchos se quejaban porque no podían transitar debido a las trancas por la basura que ellos (Alcaldía) no recogían. Ahora no van a tener justificación para cerrar las calles”, enfatizó.
Para la recolección de los desechos se dispusieron tres camiones compactadores, un camión volqueta, dos retroexcavadoras, un cisterna y cuatro volteos que estarán recogiendo los escombros y basura de las calles.
También se pronunció sobre las irregularidades sobre la recolección de la basura: “Envié una comisión para saber qué nos entregaría la municipalidad, y no hay ni un camión partido por la mitad. Nosotros les entregamos, recientemente, 12 camiones compactadores, ¿qué pasó con esas máquinas?”, denunció Arias.
Por su parte, un sindicalista del Imau denunció un negocio “redondo” detrás de la basura de Maracaibo. Según el informante “la Alcaldía hizo acuerdos con 10 contratistas para que un total de 100 unidades recogieran los desechos. Cada una cobraba, dependiendo de la zona del servicio, Bs. 18 mil por TON”.
“Un camión puede meter hasta diez TON, lo que equivale a 180 mil bolívares por viaje. En un día pueden hacer tres. Ahí hay una corrupción y ese es uno de los aspectos a los que la comisión interventora le está metiendo la lupa”, explicó un sindicalista.
También denunció: “Por tener la concesión de la basura, las contratistas pagaban a Eveling un porcentaje que iba destinado a obras sociales, campañas y para las guarimbas”.
Los trabajadores del instituto expresan sus deseos de trabajar y lamentan que los contratados sean quienes cumplan con las funciones de limpieza. “La alcaldesa les pagaba hasta tres aumentos anuales a las contratistas, mientras nosotros estamos cobrando sueldos devaluados”, reclamaron.
Y es que los empleados perciben solo Bs. 40.638 de salario básico mensual y Bs 63.720 de bono de alimentación, cuando el sueldo integral ya asciende a 250.531 bolívares; es decir, solo reciben el 40% de lo que les corresponde. Aunque parezca irrisorio, anualmente cobran 500 bolívares por útiles escolares.
Además, las 378 personas de la nómina tampoco reciben a tiempo la cancelación por implementos de trabajo. Se quejaron porque no tienen una base operativa. “No tenemos baños, ni comedores adecuados. Ni siquiera oficinas. Cumplimos horario en el estacionamiento de un centro comercial”, aseguraron.
“Hasta la fecha, la gestión de Eveling Trejo le adeuda a cada trabajador del Imau entre 200 mil y 300 mil bolívares”, según detalló la fuente.
“Estamos muy esperanzados porque la comisión de enlace que se instaló el jueves nos prometió que nos honrará las deudas”, refirió uno de los sindicalistas del instituto de aseo.
En relación con el Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, se conoció que llevan años trabajando en las condiciones más paupérrimas en las que un “héroe” pueda hacerlo. Lo que más les preocupa es no poder cumplir al 100% con la misión de salvar vidas.
“Para atender a las 18 parroquias de Maracaibo solo tenemos una ambulancia que está en la estación 6 (Bola de Gas). En La Ciega hay una gandola que le surte agua al camión de supresión de Sucre 3. Y tuvimos que transformar una ambulancia en unidad de rescate, pero no es apropiada, no tiene escalera. Todos los vehículos funcionan a media máquina”, así lo expresó el secretario general del Sindicato de Bomberos de Maracaibo, Alexis Rojas.
Desde el 2005 no se dota a esta institución de equipos de protección personal, materiales de trabajo, uniformes y unidades. Como una “deficiencia bárbara” lo califica el sindicalista.
La deficiencia del personal también resulta alarmante. En el 2010 había 800 funcionarios; ahora solo quedan 160. Según los estándares internacionales, por cada mil habitantes debe haber un bombero; entonces, Maracaibo debería contar con más de 3.700.
Entre los beneficios que perdieron durante esta gestión de la Alcaldía está el comedor que, hasta hace tres años, funcionaba las 24 horas, todos los días. “De acuerdo con la Ley de Bomberos, ese servicio es obligatorio, permanente y gratuito. Pero nosotros debemos hacer potazos para comer”, manifestó Jhoan Morán, secretario de Finanzas del Sindicato Bolivariano de Bomberos de Maracaibo.
Alexis Rojas añadió que gozan de un seguro HCM básico, que no ofrece amparo ante quemaduras y que está en mora desde hace tres meses. “El Ivss no lo pagan desde 2002. Esto es grave porque impide que los jubilados reciban sus pensiones”, lamentó.
Durante la mañana de ayer, Arias Cárdenas recibió a la viceministra del Interior, Rosaura Navas, al director nacional de Bomberos, Ángel Muñoz y al nuevo comandante de los Bomberos de Maracaibo, Rubén Abreu. Tras el encuentro, el gobernador dijo: “Iniciaremos un plan conjunto para dignificar a los bomberos; con la optimación de la infraestructura, el parque automotor y equipamiento”.