Keila Vílchez Boscán
El padre José Ángel Severeyn celebró la mañana de este domingo sus bodas de oro. En medio de aplausos y con la bendición de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, el presbítero marabino presidió la misa de acción de gracias en el templo mariano, donde hace 50 años se ordenó como sacerdote.
“Doy gracias a monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo por acompañarme; a mis hermanos sacerdotes por dedicar parte de su tiempo para compartir conmigo este día tan importante; a mis familiares; a mis amigos, y a toda la feligresía de cada una de las parroquias por estar hoy acá. Me llena de alegría que celebren aquí conmigo”, dijo el padre al finalizar la misa.
Cargado de ese carácter tan jovial, que le caracteriza, el presbítero zuliano, recibió un reloj como parte de las ofrendas por ser él un hombre tan responsable con la virtud de la puntualidad. Además, en medio de aplausos la Réplica de la Virgen Morena entró por la nave central para bendecir “estos primeros 50 años de vida sacerdotal”. Con una reverencia Severeyn se acercó hasta el Retablo mariano y lo besó sutilmente.
