La agricultura urbana es el cultivo de plantas y la cría de animales en el interior y en los alrededores de las ciudades, contribuyendo a la soberanía alimentaria.
Entre los productos que se pueden desarrollar en la ciudad están los granos, hortalizas, hongos y frutas; animales (aves, conejos, cabras, ovejas, ganado vacuno, cerdos, pescado) y las plantas aromáticas, medicinales y ornamentales.
Esta práctica puede tener lugar en balcones, paredes, techos de edificios y calles públicas, como huertos comunitarios, reseñó Noticias 24.
Entre los beneficios que obtenemos de la agricultura urbana están:
Seguridad alimentaria: incrementa la oferta de alimentos disponibles para los habitantes de la ciudad.
Frescura de los alimentos: Muchos ciudadanos prefieren el sabor de los productos locales, o alimento orgánico a los de producción industrial. Además, la agricultura urbana apoya una producción más sustentable de alimentos haciendo decaer el uso de pesticidas peligrosos. Igualmente, eliminan la necesidad de conservantes, debido a que los productos no tienen que viajar a largas distancias.
Reducción de gastos: el transporte dentro de la ciudad permite que los costos para trasladar y refrigeración de los productos se minimicen considerablemente.