Llueve y el agua empozada en el pavimento se hace efervescente. Lo que antes parecía un simple olor a gas ahora se muestra en forma de burbujas. Este proceso químico, inocente a simple vista, es una bomba de tiempo que está debajo del suelo de Maracaibo. Las tuberías por donde se distribuye el gas a la capital zuliana es de muy vieja data.
Según la información que maneja el Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, estas tuberías alcanzan los 60 años de vida, y está deteriorada.
El comandante del cuerpo de bomberos de la capital zuliana, general Rubén Darío Abreu, explicó que estas tuberías se encuentran dañadas, porque al llover se aprecia por muchos sectores el brote de las burbujas, además, enfatizó que el reemplazo de toda esta red significa una inversión millonaria. “Esta red está distribuida a lo largo de la ciudad, sobre todo en urbanizaciones de construcción vieja. Estas fugas son un riesgo para las viviendas y comercios cercanos, porque ante cualquier chispa podría general un accidente”.
En Maracaibo, las denuncias por este tipo de fugas son pocas. Sobre este aspecto explican los bomberos que también existe un porcentaje de estas fugas que se debe a las tomas ilegales en la red. “Este tipo de denuncias sobre fugas le pasamos las notificaciones a Sagas, con un informe anexo, pero tenemos que ser responsables en decir que son pocos los que vienen a denunciar”.
Los riesgos de que ocurra una explosión por estas fugas están latentes; sin embargo, existen otros riesgos dentro del mismo hogar que no percibimos, como es la acumulación de gases metano y propano (gas doméstico y fecales – gas de bombona). Durante los últimos 21 meses, la Dirección de Operaciones del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo solo en la capital zuliana ha registrado 25 explosiones por estas causas. Es decir, por lo menos una al mes.
¿Se puede prevenir? La respuesta es un rotundo sí. Son muchas las vidas que se pueden salvar si se conocen las normas preventivas dentro del hogar. El segundo comandante del cuerpo bomberil, capitán José Portillo, enfatizó que muchos de estos casos pudo prevenirse. “Estas explosiones pueden darse por dos causas, por acumulación de gases metano y propano. Cuando hablamos del gas metano, este es el gas que nos suministran por tubería a través de la red doméstica, y este gas también es aquel que se da por descomposición de residuos orgánicos y heces fecales. Mientras que el propano es que el viene ya en bombonas, cilindros o salchichas, en estos recipientes se acumulan de forma líquida y por presión sale en forma de gas”.
Portillo refiere que hay algo que los marabinos no toman en cuenta, y él explica que la tierra está en constante movimiento. “Esos microsismos que no sentimos, pero que sí se dan, afectan a las tuberías porque las mueve y estas conexiones se aflojan, hay conexiones de tubos de bronce que usan unos orrines, estos se desgastan por tanto movimiento y allí empieza la fuga del gas. Se acumula una gran cantidad, hay una atmosfera contaminada hasta llegar a un punto de ignición y con una simple chispa se convierte en el detonante para la explosión, puede ser hasta encender un interruptor de electricidad”.
Las explosiones con propano son volátil porque explica el jefe de la academia de bomberos, Elifelet Caro, que este tipo de gas al pasar del estado líquido, como está en la bombona, al gaseoso se multiplica 430 veces su volumen.
Sobre el riesgo que implica tener un cilindro dentro de un inmueble, el comandante del cuerpo bomberil precisó que están supervisando a las empresas que emplean estos grandes cilindros para verificiar si cumplen con las normas. Recordemos que la semana pasada se produjo una explosión en la cocina del Lago Maracaibo Club, conocido anteriormente como el Club Creole de Maracaibo , ubicado en la calle 67 del sector La Lago. “Se están afianzando estas supervisiones, pero hay muchos comercios que no notifican las modificaciones que hacen y pueden estar cayendo en fallas y provocar este tipo de accidentes”, indicó.
Sin embargo, en casa es responsabilidad de la familia que estos estén en sitios idóneos y nunca cerca de la cocina.
“Estos cilindros en casi un 80% no cumplen con las normas de seguridad y no tienen el mantenimiento recomendado. Los llenan y vuelven a salir a la venta, y así continuamente, no le hacen las pruebas hidrostáticas, que son unas pruebas a presión. Estas deben hacerse por lo menos dos veces al año para garantizar su buen estado. Si los cilindros no presentan las condiciones adecuadas no se deben de llenar, y menos comercializar”, dijo Abreu.
El comandante del cuerpo bomberil precisó que en Maracaibo “tenemos en el área del comercio informal una bomba de tiempo, porque tienen bombonas en las avenidas, calles, aceras, y se está trabajando en hacer los correctivos”.