El superintendente nacional de Precios Justos, Andrés Eloy Méndez, defendió este miércoles el método biométrico para adquirir los productos regulados en los supermercados e indicó que “no es una tarjeta de racionamiento”. Mencionó que este mes se instalarán más de 1.200 captahuellas en los establecimientos privados.
En caso de fracasar las medidas, tanto la cédula como el sistema biométrico, Méndez dijo que tendrán que “ir a algo mixto, más restrictivo aún”. “(…) Tengo fe de que las captahuellas aminorarán las colas porque es un método de autentificación que no tiene fraude”, enfatizó el funcionario en el programa Vladimir a la 1, transmitido por Globovisión.
Informó que un sector importante de la población se ha dedicado al bachaqueo de alimentos en todo el país, con mayor presencia en los estados Apure, Táchira y “Muchos de los que se dedicaban al tráfico de droga y licor han migrado al bachaqueo. Hay gente que lamentablemente tiene que pagar por estas acciones, haciendo las colas. Esto pasa porque hay un importante sector que se ha dedicado a esto, alrededor de 500 mil personas en todo el país”, dijo Méndez.
Reconoció que la solicitud de la cédula de identidad al momento de comprar los artículos no dio bueno resultados, pero con el captahuellas “si no acaba el bachaqueo, lo dejará temblando”. Además indicó que muchos locales han perdido la clientela habitual debido a la proliferación de los bachaqueros y por daños a sus infraestructuras.