Haití vuelve a una Copa del Mundo después de 52 años y, antes de su debut ante Escocia en Boston, a las 21.00 hora del Este de Estados Unidos, la atención se ha concentrado menos en su selección que en su uniforme. La camiseta ha generado debate por una ilustración ubicada en la parte inferior derecha, interpretada por algunos como un homenaje a la historia del país y por otros como una referencia a Polonia.

Un regreso histórico al Mundial

La selección caribeña no participaba en el torneo desde 1974, cuando jugó el Mundial de Alemania Federal. Esta será apenas su segunda clasificación mundialista y, por eso, su regreso ya quedó marcado como un hecho relevante para el fútbol haitiano.

Sin embargo, en los días previos al estreno frente a Escocia, el uniforme terminó acaparando titulares en Haití y fuera de sus fronteras. El debate giró en torno al significado del diseño y a la decisión de la FIFA de exigir modificaciones.

El diseño de la camiseta

La equipación se mostró en un amistoso contra Perú, disputado el viernes 5, y también fue difundida en los perfiles de la Federación Haitiana de Fútbol y en la web oficial de la FIFA. Saeta, la marca colombiana encargada del uniforme, presentó tres versiones: una azul como local, una blanca como visitante y una roja, en alusión a los colores de la bandera haitiana. La propuesta también buscaba conectar con dos ideas: el mar y la pasión.

Más allá de los colores y los acabados en cuello y mangas, el detalle que generó controversia fue una imagen muy tenue de siluetas en la cadera derecha. En algunas camisetas, esa figura aparece con una bandera cuyos tonos azul y rojo remiten claramente a Haití. En la versión de fondo azul, en cambio, el color azul de la bandera se difumina y da la impresión de que solo sobresalen el blanco y el rojo.

La interpretación sobre Polonia

Esa variación llevó a que varios usuarios y medios relacionaran la camiseta con Polonia. Un mensaje publicado el día 9 se volvió viral y alimentó la idea de que la prenda incluía un tributo deliberado al país europeo. Otras lecturas apuntaron, en cambio, a un posible error de fabricación o a un efecto visual provocado por el fondo azul del uniforme.

La asociación no es casual desde el punto de vista histórico. Haití mantiene un vínculo simbólico con Polonia por hechos que se remontan al inicio del siglo XIX, durante la lucha por su independencia.

El vínculo histórico entre Haití y los polacos

En 1802, 5.000 polacos que integraban una legión del ejército francés fueron enviados al Caribe para ayudar a sofocar la sublevación en la colonia de Saint-Domingue, territorio que después sería Haití y República Dominicana. Muchos de ellos combatían al servicio de Francia con la expectativa de que Napoleón apoyara la recuperación de la independencia de Polonia.

Con el tiempo, parte de esos soldados se negó a seguir las órdenes francesas y se unió a los rebeldes haitianos. Al cierre de 1803, en Vertières, ya luchaban junto a Jean-Jacques Dessalines, quien proclamó la independencia de Haití en enero de 1804.

Uno de los momentos más recordados de esa etapa fue cuando Dessalines arrancó la franja blanca de una bandera tricolor francesa para crear el estandarte de la primera república negra libre. Ese episodio forma parte de la memoria histórica haitiana y se conmemora cada 18 de mayo.

La referencia histórica que inspiró el diseño apunta precisamente a esa etapa. Saeta había explicado, al comenzar a trabajar en la prenda en diciembre de 2025, que reunía ideas, referencias culturales y elementos identitarios para crear una camiseta auténtica y representativa, capaz de reflejar la historia, la energía y la resiliencia del pueblo haitiano.

La exigencia de la FIFA

La polémica creció hasta que la FIFA pidió retirar la ilustración. La organización consideró que el motivo podía entenderse como demasiado político y solicitó cambios en la camiseta a pocos días del debut de Haití en Boston.

Un vocero de la selección explicó a The New York Times que la imagen retirada mostraba Vertières y a algunos héroes de la independencia izando la bandera haitiana, y que la intervención de la FIFA obedeció a una mala interpretación. A raíz de esa decisión, la federación del país pidió a Saeta modificar el equipamiento mundialista.

La respuesta de Saeta

La marca colombiana sostuvo una posición similar. Indicó que el diseño final quería rendir homenaje a los hombres y mujeres que aportan cada día al futuro de Haití y que no pretendía ser una declaración política.

También explicó que, durante la revisión, la FIFA concluyó que algunos elementos podían interpretarse de manera distinta según sus normas sobre equipaciones. Aunque esa lectura no coincidía con la intención original, Saeta acató el proceso y aplicó los cambios solicitados.

Un antecedente reciente en los Juegos de Invierno

El episodio ha cobrado más relevancia por el contexto. A comienzos de año, el Comité Olímpico Internacional ya había advertido a Haití por un caso parecido durante los Juegos de Invierno de Milán-Cortina. En esa ocasión, el uniforme inicial de sus dos atletas incluía una imagen de Toussaint Louverture, líder de la revolución haitiana, un gesto que el COI consideró contrario a sus reglas sobre simbología política.

Con ese antecedente y el regreso de Haití a una Copa del Mundo después de más de medio siglo, la discusión sobre la camiseta terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados alrededor del debut mundialista de la selección caribeña.