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Intel gana impulso con acuerdos con Google y Nvidia en la fabricación de chips avanzados

Intel atraviesa un momento de recuperación con dos movimientos que refuerzan su negocio de fabricación de semiconductores: un contrato para producir tres…

Intel atraviesa un momento de recuperación con dos movimientos que refuerzan su negocio de fabricación de semiconductores: un contrato para producir tres millones de TPUs de Google y el interés de Nvidia en usar el nodo Intel 18A para futuros diseños de GPU multi-die. Ambos acuerdos consolidan a la compañía como una alternativa más visible frente al dominio de TSMC en los procesos avanzados.

Google encargará millones de chips de IA

El acuerdo con la división en la nube de Google supone un impulso importante para la actividad de foundry de Intel. La empresa fabricará millones de chips de inteligencia artificial en su nodo avanzado de 3 nanómetros, un paso que le permite competir con una referencia histórica del sector como TSMC.

Además, parte de esa producción se llevará a cabo en Estados Unidos, un aspecto que encaja con el objetivo de reducir la dependencia de países asiáticos en la fabricación de semiconductores avanzados.

Nvidia estudia el nodo Intel 18A

La relación entre Intel y Nvidia también podría estrecharse. La compañía liderada por Jensen Huang está evaluando el uso del nodo 18A para sus próximas arquitecturas multi-die de GPU. Nvidia se ha convertido en el principal cliente de TSMC, pero la demanda de sus productos ha superado la capacidad de suministro del fabricante taiwanés, por lo que busca opciones adicionales.

En septiembre de 2025, Nvidia compró un 4% de Intel, un movimiento que la sitúa como una de las partes más interesadas en que la empresa estadounidense recupere protagonismo en la industria.

RibbonFET y PowerVia, las claves técnicas

Dos avances tecnológicos están pesando en estas decisiones: los transistores RibbonFET y la tecnología PowerVia. Esta última separa físicamente las líneas de alimentación y de señal de los transistores, lo que reduce cuellos de botella y mejora el rendimiento y la eficiencia de las CPU que la incorporan.

Esos avances ayudan a Intel a presentar su proceso 18A como una opción competitiva para fabricantes que necesitan acceso a nodos de nueva generación.

Presión por la soberanía tecnológica

Las decisiones de Google y Nvidia también responden al contexto político en Estados Unidos. El gobierno estadounidense ha impulsado, a través de la CHIPS Act, una estrategia para recuperar soberanía tecnológica y disminuir la dependencia de proveedores extranjeros.

La concentración de la producción avanzada en Taiwán sigue siendo un factor clave: alrededor del 90% de los chips más avanzados del planeta dependen de esa isla. En ese escenario, ampliar la capacidad de Intel se convierte en una vía para diversificar la cadena de suministro y, al mismo tiempo, atender las exigencias de Washington.

Intel busca validar su negocio de foundry

La situación también refleja una reconfiguración del sector. Intel y Nvidia, rivales durante años en el hardware, se acercan ahora por necesidad. Intel requiere clientes de gran escala que demuestren a los inversionistas que su división foundry puede funcionar de forma autónoma frente a sus negocios de procesadores para consumo y servidores.

Google y Nvidia, por su parte, necesitan más opciones para reducir su dependencia de TSMC y asegurar capacidad de producción en procesos avanzados.

La acción de Intel se dispara

La evolución bursátil acompaña ese cambio de percepción. Hace un año, las acciones de Intel cotizaban en 20,68 dólares; ahora se ubican en 107,04 dólares. Con los nuevos acuerdos, la compañía suma argumentos para seguir fortaleciendo su posición en el mercado.

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