Arturo Squella, senador y presidente del Partido Republicano, respaldó este viernes al ministro de Justicia, Rabat, ante la posibilidad de que enfrente una acusación constitucional por la rebaja —ahora suspendida— de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad. Squella sostuvo que sería absurdo acusarlo por cumplir la ley.
Squella afirma que aplicar la ley no justifica una acusación
El dirigente hizo sus declaraciones en La Moneda, tras una reunión de los líderes de los partidos oficialistas con el presidente José Antonio Kast. Según Squella, las causales de una acusación constitucional incluyen dejar una ley sin ejecución o infringirla, pero no ejecutarla.
También defendió la gestión legislativa de Rabat. Afirmó que parlamentarios de distintos sectores lo consideran abierto al diálogo y elogió su trabajo en asuntos sensibles, como los nombramientos judiciales.
Ramírez atribuye el problema a la ley y a su interpretación
Guillermo Ramírez, diputado y líder de la Unión Demócrata Independiente, señaló que la ley no habría sido suficientemente clara y atribuyó a los tribunales la interpretación de que no podía aplicarse retroactivamente en este caso. A su juicio, la solución pasa por cambiarla.





