El ministro de Justicia de Chile, Fernando Rabat, defendió ante la comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, en una sesión marcada por la tensión, el proyecto del gobierno de José Antonio Kast para reformar el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). La iniciativa propone reducir de 11 a cinco los integrantes del consejo y eliminar la facultad del organismo de interponer querellas criminales.
Rabat niega que la reforma debilite al instituto
El ministro rechazó las críticas del director nacional del INDH, Yerko Ljubetic, quien había calificado el proyecto como un daño a la democracia y el mayor retroceso en derechos humanos desde el fin de la dictadura. También lo describió como una iniciativa “evidentemente ideológica”.
Rabat sostuvo que el diseño propuesto fortalecería la gobernanza, el profesionalismo y la representatividad del organismo. Afirmó además que se mantendrían sus facultades para presentar acciones constitucionales, como los recursos de amparo y de protección.
Sobre la eliminación de las querellas, el ministro dijo que su argumento se basa en una revisión de 25 institutos de derechos humanos, ninguno de los cuales —según afirmó— tenía esa atribución. También señaló que la facultad no estaba en el proyecto original de creación del INDH y que fue incorporada posteriormente por un veto de la expresidenta Michelle Bachelet.





