El presidente de EE UU, Donal Trump, asistió el domingo 27-O al National Parks para ver el quinto juego de la Serie Mundial de beisbol entre los Nacionales de Washington y los Astros de Houston.
Pero su presencia no trajo suerte a los locales, que perdieron por tercera vez consecutiva, ni fue bienvenida en las gradas, donde se oyeron fuertes abucheos en su contra.
Acompañado de la primera dama Melania Trump, el mandatario llegó al Nationals Park justo antes del primer lanzamiento del juego.
El mandatario y su comitiva se instalaron en un palco de los niveles bajos del graderío, a la izquierda del plato, cuando el juego comenzaba. En ese momento, no se anunció formalmente su presencia.
