Mookie Betts encabezó la exhibición ofensiva de los Dodgers de Los Ángeles, que se impusieron con un marcador de 8-2 ante los Gigantes de San Francisco gracias a una destacada jornada de cinco cuadrangulares en el terreno de juego.

El poder de Betts en la ofensiva

El jardinero abrió el marcador en la misma primera entrada al conectar su bambinazo número 21 de la temporada por el jardín izquierdo-central. Más adelante, en el octavo episodio, repitió la dosis con un compañero en circulación para llegar a 22 cuadrangulares en la campaña y redondear una actuación sobresaliente.

En el aspecto individual, Betts finalizó el encuentro de 4-3, con tres carreras impulsadas y una base por bolas otorgada. Desde el montículo, Tyler Glasnow se acreditó la victoria tras una labor sólida, mientras que el revés fue para Jason Foley.

Conmemoración y liderazgo en la división

Este despliegue de fuerza sirvió como marco para conmemorar los 20 años del histórico juego conocido como el «4+1», una de las remontadas más recordadas en la trayectoria de la franquicia californiana.

Con este triunfo como locales, los Dodgers llegaron a 94 victorias en el año para afianzarse en la cima de la División Oeste de la Liga Nacional en la recta final hacia la postemporada.