Justin Verlander sabía que éste sería uno de los juegos más emotivos de su carrera en las mayores. Pero ni así estaba preparado para este momento.
En su regreso a Detroit, Verlander se conmovió al ver que el público se puso de pie en tres ocasiones para aclamarlo. Y sin desconcentrarse, guio el lunes a los Astros de Houston hacia una victoria por 3-2 sobre los Tigres.
Verlander hizo que todo pareciera como en los viejos tiempos en el Comerica Park, al lanzar siete entradas sólidas en su retorno a su antiguo hogar. Ponchó a 10 en su primer juego en Detroit desde que fue transferido a Houston en agosto de 2017.
“Nuestro hotel está muy cerca de mi antigua casa, así que pude pasar hoy un tiempo en el vecindario”, reveló. “Traté de mantener mi rutina en la medida de lo posible”.
