El espacio reservado para los profesionales de la imagen se quedó pequeño para tantos usuarios. Un clamor general, de parte de los reporteros gráficos que cubren el béisbol en el estadio Luis Aparicio, de Maracaibo, emanó tras la serie semifinal celebrada en Maracaibo a principios de semana donde Águilas del Zulia se impuso a Caribes de Anzoátegui en tres partidos.
Esta instancia de la pelota criolla reveló claramente que, el espacio destinado por la gerencia del equipo para que los reporteros gráficos cumplan con su vital labor de capturar y llevar las imágenes de cada partido a los miles de seguidores de los rapaces, se quedó muy pequeño para la cantidad de usuarios confinados allí.
El caso empeora dado que, los funcionarios policiales que cumplen con su labor de resguardar la seguridad de cada partido, también son enviados allí, entorpeciendo el ángulo de los reporteros dando como resultados imágenes de mala calidad y, en muchos casos, obstruyendo totalmente el campo visual en acciones vitales del juego cuya captura se pierde.
La situación es más complicada por el palco de primera base, lugar ideal para lograr los mejores ángulos de las acciones que ocurren en el terreno y capturar las expresiones de los peloteros locales, fin primordial de los trabajadores de la comunicación regionales.
