La agresividad y el atrevimiento en la lomita le permitió a Silvino Bracho convertirse en el novato sensación de Águilas del Zulia en la temporada 2013-2014. En menos de un calendario, el lanzador tiene una misión para su segundo año en la pelota criolla: ser el cerrador de los rapaces.
El zuliano, de 22 años, se incorporó desde el primer día, a los entrenamientos emplumados, que se realizan en el en el complejo Luis Rodolfo Machado Bohórquez, en la vía a Perijá.
Allí comenzó a prepararse para la temporada que comenzará el próximo 9 de octubre. Sesiones cortas de bullpen, con un máximo de 20 lanzamientos y asistencias a la primera base han sido el trabajo del apagafuegos regional en el entrenamiento, donde ya está demostrado sus condiciones.
“Quise prepararme desde el principio de las prácticas, pensaba descansar un poco más pero no pude quedarme en mi casa y aquí estoy para demostrarle al equipo que puedo comenzar bien y ser el cerrador de Águilas”, manifestó a PANORAMA Bracho, quien trabaja junto con los relevistas Marcos Tábata, Yeiper Castillo y José Guanchez.
Silvino considera pronto para hablar de las expectativas en la temporada ya que todavía falta que el cuerpo técnico defina el roster del equipo. Sin embargo, cree que puede luchar por el trabajo de preservar las victorias de los alados.
“Hay que esperar que se sumen algunos muchachos y que se defina el roster pero espero que me tomen en cuenta. Algunos dicen que soy uno de los candidatos para ser el cerrador este año y estoy preparado para cumplir el rol que ellos me coloquen”, agregó el diestro quien lanzó 21.1 innings en su primera zafra en la pelota criolla, dejando registro de dos victorias y una derrota, con seis boletos y 28 abanicados.
“Fue mi primer año, conocía muy poco a los bateadores de experiencia, más que todo los grandeligas. Lanzar en Venezuela me ayudó mucho para aprender enfrentarlos. Ahora vengo con otra mentalidad y con el conocimiento de la liga, de cómo son los rivales y el nivel de cada equipo. Estoy seguro que puedo tener una mejor zafra”, dijo.
La madurez que ganó Silvino en la pelota criolla le permitió demostrar su talento en los Estados Unidos. Con el equipo Silver Hawk de South Bend (sucursal clase A media de los Cascabeles de Arizona), finalizó su campaña en las menores como líder en salvados de la liga (Midwest League).
Allí salvó 26 encuentros en un trabajo de 43.1 entradas, donde dejó una efectividad de 2.08, con ocho pasaportes y 70 rivales abanicados.
“Me fue muy bien como cerrador. Desde que firmé con Arizona ese ha sido mi rol. Si en Venezuela me toca tener la misma responsabilidad lo haré de la forma que he venido haciendo en los Estados Unidos, pero si deciden que seré el set-up, cumpliré con mi trabajo con el mismo compromiso de siempre”, señaló.
Ahora con Águilas deberá luchar el puesto de cerrojo con el zuliano Arcenio León y el mirandino Diego Moreno, quienes acumulan mucha más experiencia que el propio Bracho.
“Cada quien sabe lo que puede hacer. Respeto mucho a Arcenio y a Diego. El equipo ya sabe lo que yo puedo hacer, que puedo cumplir con ese rol. Si ellos quieren usarme como cerrador yo voy a dar el 100%, al igual que lo haré en cualquier rol que me asignen”, admitió el derecho, quien aseguró sentirse en plenitud de condiciones.
“Me siento muy bien físicamente. Hace 15 días que llegué de los Estados Unidos, descansé algunos días pero nunca dejé de entrenar, estuve trotando y haciendo mi programa de gimnasio. Aunque tengo pocos días soltando el brazo, me he sentido muy bien”, subrayó.
Silvino reconoció que Arizona podría colocarle algunas limitaciones a su trabajo en el país. El marabino espera trabajar más de 20 entradas con Águilas, aunque tendía restricciones en sus apariciones por semana.