Miguel Cabrera posee un ritmo arrollador desde su salida de la lista de incapacitados y su indetenible ofensiva lo encamina hacia su cuarta corona de bateo en los últimos cinco años.
El inicialista de los Tigres de Detroit volvió de la lista de lesionados el pasado 14 de agosto, cuando se fue de 3-0 ante los Astros de Houston. Desde entonces suma 10 juegos consecutivos conectando hits, y sus últimos siete han sido de dos o más imparables, por lo que subió su average de .346 a .371, luego de irse de 5-3, ayer, ante los Angelinos de Los Ángeles.
Su actual promedio supera los .370 que dejó Andrés Galarraga en 1993, cuando se convirtió en el primer venezolano en ganar un título de bateo, por lo que el registro del “Gran Gato”, conseguido con los Rockies de Colorado, corre peligro con el buen momento ofensivo que vive el aragüeño.
Cabrera ya le rompió este año a Galarraga las marcas vitalicias de criollos en las mayores en jonrones (399), remolcadas (1.425) y bases alcanzadas (4.038), que actualmente posee con 406, 1.432 y 4.040, respectivamente.