La fanaticada naranja le cumplió a su equipo y concurrió masivamente a apoyarlo en el primer partido de la temporada profesional de béisbol venezolano, que se celebró, este miércoles, en el estadio Luis Aparicio con resultado de dos carreras por una a favor del visitante, Bravos de Margarita.
A diferencia de años anteriores, cuando en cada inicio de temporada el “Luis Aparicio” retumbaba como la mejor plaza de Venezuela por la gran cantidad de gente, la noche del miércoles lució tranquila y en calma, sin alteración de ningún tipo y el estadio a la mitad de su capacidad.
Unos 12.000 fanáticos entraron pagando entrada suficiente para prender la fiesta en las tribunas, que se deleitó con la gracia de la mascota Agui, siempre el centro de atracción de los fanáticos por sus ocurrencias y gracias que deleitan a chicos y grandes.
El partido se desarrolló rápidamente al punto que a las 10:30 ya había finalizado y en vista del resultado los asistentes comenzaron a marcharse temprano con la esperanza de que al siguiente partido sus Águilas coronen la victoria.
La acción transcurrió sin brillo y una pobre ofensiva. El trabajo de los lanzadores Sergio Pérez, de Bravos, y Yeiper castillo, de Zulia, fue halagado por los respectivos mánagers de ambas novenas.