El juego de José Altuve va creciendo a pasos agigantados. El diminuto camarero de los Astros de Houston se encamina a la mejor temporada de su carrera, y en solo media campaña dejó números muy cercanos a los que recolectó en todo 2015. El valenciano, de 26 años, terminó la primera mitad de la campaña como el líder bate de la Liga Americana, con .341 de promedio, únicamente superado en las mayores por los .348 de Daniel Murphy, intermedista de los Nacionales de Washington y líder de la Liga Nacional. “Él es, definitivamente, uno de los mejores bateadores de todo el béisbol”, admitió al Houston Chronicle el zurdo Chris Sale, as de los Medias Blancas de Chicago y abridor del pasado Juego de las Estrellas. El carabobeño, quien fue el criollo más destacado de la primera parte de la zafra, no sólo se encamina hacia el segundo título de bateo de su carrera, sino que va hacia su tercera corona consecutiva de hits en el joven circuito y buscará también su tercera en bases robadas. Altuve encabeza toads las mayores con 119 imparables, mientras que en estafadas, con 23, está a una de Rajai Davis, de los Indios de Cleveland, quien amenaza su reinado. Pero lo más llamativo es que también se encamina a imponer topes personales en otros departamentos, como anotadas, jonrones y remolcadas. El infielder ha pisado el plato 67 veces y está a 19 de las 86 que sumó el año pasado, su máxima cantidad, y proyecta totalizar 122 en 2016. En jonrones suma 14 y sólo uno lo separa de su marca personal de 15 impuesta el año pasado, mientras que en remolcadas tine 51, 15 menos que su tope de 66 de 2015, proyectando 93 para el final de la zafra. Su gran producción también se debe a su paciencia en el plato, que ha mejorado hasta el punto que ya supero su mejor registro de boletos. Actualmente tiene 41, uno más de los 40 que consiguió en 2012, su primer año completo en Grandes Ligas. Lo principal es que realmente no puedes poncharlo, así que eso elimina muchos outs”, destacó Zack reinke, as de los Cascabeles de Arizona. “Y él prácticamente puede batear todo”. “Es raro, porque no es que él tenga algún súper poder en el que destroce la pelota si cometes un error”, añadió. “Es simplemente que, hagas lo que hagas, él va a batear cerca de .300, y si la dejas cerca del medio, probablemente se va a acercar a .350”.