Félix Hernández volvió a confrontar dificultades en su más reciente apertura primaveral. Este lunes se fue sin decisión en el partido que los Marineros de Seattle derrotaron 6-5 a los Gigante de Yomiuri, en el Tokyo Dome.
Luego de tres innings en los que permitió una carrera inmerecida, el derecho se desplomó en la cuarta entrada, en la que le fabricaron cuatro anotaciones limpias. En el inicio del acto, le conectaron tres hits seguidos para una rayita. Más tarde, con las almohadillas congestionadas, encajó un doble impulsor de dos de Shuta Tanaka. Finalmente, Ginjiro Sumitani elevó de sacrificio para coronar el rally.
La línea de Hernández se completó con cuatro hits y tres boletos, sin poches. Su recta se midió en 88-89 millas por hora, de acuerdo con el Seattle Times.
“Durante todo el juego estuve detrás (en la cuenta)”, señaló Hernández al rotativo de Seattle. “Estuve descontrolado. Fue uno de esos días en los que nada funciona en tu repertorio. Pero es el Spring Training. No me importan los resultados. Sólo quiero sentirme bien. Mi cuerpo se siente bien. Mi brazo se siente bien. Eso es lo único que importa. Si me siento bien, puedo hacer cosas buenas”.
