El cuadro de serpentineros de las Águilas del Zulia ha sido uno de los que más ha laborado en la presente temporada del béisbol profesional venezolano.
El grupo, que tiene en su rotación a los pitchers; Reiner Roibal, César Jiménez, Logan Durán, y Charle Rosario, ha mantenido un aceptable rendimiento a pesar de la situación de haber pasado tres semanas jugando fuera del estadio Luis Aparicio, mientras este recibía el visto bueno de las Grandes Ligas.
Logan Durán, quien fuera uno de los serpentineros más efectivos del cuadro naranja en la pasada temporada, ha tomado la responsabilidad de ser el pitcher más importante de la rotación en lo que va de campaña al dejar: 3-1, 2.05 de efectividad y 17 ponches.
“Me siento bien de salud para dar todo al 100% y mostrar lo mejor de mí”, advirtió el derecho de 39 años.
A pesar de la alta edad que tiene el quisqueyano, el tirador tiene unos envíos de alta velocidad que rondan las 95 mph: “Esto se debe al trabajo que tuve en mi juventud. Trabajé mucho en los campos de arroz y de allí viene la fuerza que tengo”, destacó.
El trajinar físico que ha impuesto el cuerpo técnico de las Águilas del Zulia ha sido uno de los motivos por los cuales el pitcheo se ha mantenido a tope al ser el quinto equipo con menor efectividad (.267), segundo en hits concedidos (188) y quinto en entradas lanzadas con 184 innings tirados.
En los cinco juegos que disputaron los aguiluchos en el “nido”, permitieron 19 carreras, de las cuales 8 fueron en los primeros juegos, exceptuando la jornada del domingo, cuando cayeron ante los Leones del Caracas 9-1.
“Esto sucedió porque en el primer partido de la temporada me tocó abrir, pero debido a una lesión no lo hice y desde allí me tocó esforzarme para estar a tono físicamente”, destacó el pelotero.
“En las giras tuve que trabajar con otros lanzamientos que no hago aquí en Maracaibo. Fuera del Zulia tuve que utilizar mi recta, sinker, y mi recta cortada, acá (en Maracaibo) solo tengo que tirar la bola en strike porque aquí la bola no vuela mucho”, destacó.
La salida de la rotación del cubano Roibal hace más aún que Durán tome la batuta en el morrito del mánager, Lipso Nava, y del coach de pitcheo, Wilson Álvarez.
“Es lamentable el caso de Roibal porque nos puede ayudar mucho, espero que se recupere pronto porque es mucha responsabilidad para mí y los demás de los lanzadores, tenemos que dar más del 100% por él”, confesó.
César Jiménez, por su parte, vendrá a colocar su grano de arena con la organización de las Águilas del Zulia luego de ser transferido desde los Cardenales de Lara en la temporada muerta.
“Estoy contento con mi trabajo, yo cuando llegué a las Águilas hablé con ellos porque yo quería abrir y eso es lo que estoy haciendo”, aseveró.
Jiménez, en 15 entradas de labor, tiene registro de 1-0 con 1.20 de efectividad en tres juegos iniciados.
“Quiero seguir trabajando de esta forma porque quiero lanzar al menos cinco entradas por compromisos”, destacó.
Cabe acotar que en la pelota invernal que un lanzador llegue al menos a los cinco innings tirados en considera una salida de calidad.
“Wilson Álvarez me dio ciertas indicaciones de cómo portarme dentro de la lomita. Me aconsejó que debo atacar más a los bateadores”, destacó el tira fuegos siniestro.
Jiménez debutó en la gran carpa el 11 de septiembre del 2006 con los Marineros de Seattle.