El 23 de agosto, en el Citi Field de Nueva York, hubo una explosión de alegría dentro de Carlos González. Enfrentaba a los Mets y frente a Logan Verrett conectó su cuadrangular 30 de la temporada, una cifra que, además de englobar sus promedios en la campaña, significó un punto de satisfacción inmenso para él.
“Llegar a esa cifra es muy significativo para mí”, confesó a PANORAMA desde el PNC Park de Pittsburgh, minutos antes de comenzar su entrenamiento previo al juego frente a los Piratas.
“Luego de todo por lo que he pasado en mi carrera en los últimos años debido a las lesiones, poder conectar 30 jonrones me demuestra que valió la pena tanto trabajo para regresar y ponerme en forma nuevamente”, explicó.
El marabino dedicó tiempo dentro y fuera del terreno para volver a los niveles óptimos que lo llevar on a coronarse campeón bate en el 2010.
“Ahora soy mucho más consciente que en años anteriores, lo que sé que me va a hacer daño o no me beneficia lo evito”, coemntó con mayor responsabilidad sobre su bienstar.
Desde hace un tiempo trabaja junto con Maglanier Penzo en su acondicionamiento, antes y después de los juegos. “Todo ha sido enfocado en sus piernas para mantener sus rodillas sanas”, explicó el popular “Mañe”, quien en Venezuela es jefe de trainers con las Águilas del Zulia.
“En su alimentación redujo en un 80 por ciento los carbohidratos. Ahora lleva una dieta basada en las proteínas”, complementó.
“CarGo” tiene un un chef en casa que cuida su alimentación día a día. Andy prepara de la manera más cuidadosa que no hayan fallos en el menú diario y le permita mantenerse en las 205 libras (93 kilos), 20 libras menos que el año pasado (10 kilos).
Los resultados no se dieron al principio de la temporada.
En los primeros 66 juegos disparó 55 imparables, pero solo 20 de ellos habían sido extrabases y apenas 10 eran jonrones. Solo había remolcado 27 carreras y tenía un promedio de .237.
“Sabía que estaba en un proceso de recuperación”, razonó. “Tenía que ir poco a poco y no presionarme hasta que reencontrara mi ritmo ofensivo que yo sabía que en cualquier momento iba a suceder, sin exigirle a mi cuerpo más de lo que podía dar”.
Ir juego a juego le premitió explotar a partir del 26 de junio con un juego de cinco imparables que le permitió brincar hasta los .253 de promedio.
De ahí en adelante todo ha sido felicidad. Alcanzó 33 extrabases en los últimos 51 juegos, 21 de ellos han volado la cerca y logró impulsar 45 carreras.
En julio, su mes de mayor producción, alcanzó el premio a Jugador del Mes en la Liga Nacional.
Todos esos números lo llevaron a colocarse en .272 puntos, con un porcentaje de pelotas puestas en juego (babip) de .331 y otro de embasado de .368.
“Nunca perdí la fe en mí, que podía volver a ser el mismo de años anteriores”, recordó.
Todo volvió a la normalidad para él, incluyendo la patada que le permite finalizar con éxito su swing y hacer contacto con mayor eficiencia.
“Al principio de la temporada, como había pasado tanto tiempo sin hacer swing por lo del reposo por mi operación en la rodilla, tenía las rodillas algo débiles. Pasé más de cuatro meses sin correr, ni ejercitarme. Debía fortalecer todo nuevamente hasta que al final lo alcancé”, manifestó.
Llegando a la recta final de la campaña, y con los Rockies de Colorado fuera de la pelea por la postemporada, “CarGo” solo tiene en mente terminar como hasta ahora: saludable.
“Siempre lo más importante. Sin salud no puedo hacer nada. Mientras Dios me mantenga sano todo es posible”, comentó, pero es consciente que aún puede pelear el campeonato de jonrones del viejo circuito contra su compañero Nolan Arenado y Bryce Harper, ambos con 31 estacazos.
“Es algo que te incentiva bastante a seguir luchando, pero no me quita el sueño, eso no es algo que puedes planificar. Solo debes estar activo y esperar que las cosas se den”, respondió.
Dentro de sus metas solo dejó afuera los robos de base. Ha robado dos en la misma cantidad de oportunidades, situación que lo alejará de su quinta zafra con al menos 20 estacazos y 20 estafadas.
“El robo de base es algo que va a volver en su momento, tiene que ver más conmigo que con el equipo, no quiero forzarme más de la cuenta y el equipo me apoya”, dijo.