Béisbol

Cardenales volvió a ganar, 12-1, y se colocó a un triunfo de la gloria en la final de la Lvbp

Cardenales de Lara se creció en el estadio Universitario de Caracas y con una descarga de batazos bombardeó el parque capitalino por todos sus flancos para reducir a los Leones y quedarse con su tercera victoria, 12 carreras por 1, en la serie final del béisbol profesional venezolano este viernes 25 de enero.

Los crepusculares mantiene así su hegemonía en la serie,3-0, situación inédita para ellos y jamás revertida en una final criolla, instancia a la que llegó como uno de los principales favoritos y se apuntala para acabar con la sequía de 18 años que tiene sin saborear las mieles del triunfo en el campeonato criollo.

Todo parece indicar que hasta hoy llegaría la contienda. De presentarse el resultado favorable a los larenses en el cuarto juego, pudiera hablarse de justicia divina para la novena musical pues la combinación de diversos factores convierte en más que merecida la victoria para ellos en 2019.

Primero acumulan una larga sequía de 18 años sin coronarse en al Lvbp, segundo habían llegado en las dos ocasiones anteriores a la final sin lograr el título (contra Águilas en 2017 y Caribes en 2018), tercero comandaron la tabla de clasificación de punta a punta en el torneo siendo los primeros en clasificarse a la postemporada, cuarto vivieron un hecho trágico con la muerte dos de sus peloteros insignias (José Castillo y Luis Valbuena) y su sede, el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, acogerá la Serie del Caribe 2019.

Nada mejor para la franquicia que presentarse ante su fanaticada para el Clásico del Caribe en su propia casa. Definitivamente es el año de Cardenales.

Lara lo hizo todo bien en el tercer juego de la final, el primero en la ciudad capital. El pitcheo tuvo el rostro de Williams Pérez, el bateo la cara de Willians Astudillo y la defensa se identificó de manera colectiva.

Hasta el tercer inning Pérez y Yohan Pino, iniciador y sustitución de los melenudos, estuvieron enfrascados en un duelo de lanzadores. El segundo recibió el primer ataque doloroso en el cuarto tramo, con vuelacercas de Astudillo. Así se abrió la jaula para que los pájaros salieran en bandada –aunque más como enjambre- su arroparan completamente al Caracas.

Los bates de Lara lucieron imparables en el quinto acto: Produjeron nueve anotaciones, un récord para la franquicia en finales. En el enorme racimo destacó un cuadrangular de dos carreras del antesalista Carlos Rivero, que fue retirado del juego un inning después como precaución, pues padece dolores en la pierna derecha.

“Los muchachos estuvieron bien concentrados para sus turnos al bate. Sabemos lo que estamos jugando, el plan que seguimos. Se mantienen concentrados, buscando buenos pitcheos y las cosas salieron bien”, comentó el manager José Moreno, antes de recordar la noche de Astudillo, que se fue de 5-3 con cuatro carreras remolcadas. “Siempre he dicho que el bateo es contagioso. Tener a Astudillo en el medio del lineup es un plus, es un pelotero versátil y un tremendo bateador”.

Pérez estuvo perfecto por cuatro episodios. El no hitter se le acabó en el quinto, y con un infield hit de Jeffrey Báez. Le dio paso al bullpen del Cardenales al finalizar el capítulo, pero fue suficiente para apuntarse la victoria. La derrota fue para Pino.

La única rayita del Caracas fue obra de un sencillo de Wilfredo Tovar, en el sexto inning, contra Jesús Sánchez.

“La defensa jugó muy bien, pero el pitcheo de nosotros no hizo el trabajo. Ellos no fallaron los pitcheos que fueron a buscar”, dijo Mike Rojas, manager de Leones. “Todos mis jugadores son hombres. La forma de hablarles a ellos es siempre positivo, no les voy a caer encima. Hemos visto el esfuerzo de estos muchachos. Hay que venir mañana y ganar cuatro en fila”.

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