El Zulia como en toda su historia ha sido productor de los principales rubros de consumo de Venezuela, en el deporte y en especial la pelota.
Actualmente el mercado de firmas de prospectos de la región no solo es exclusivo de las Águilas del Zulia sino también de otras franquicias.
Uno los casos más resonantes en los últimos tiempos son los de Jhoulys Chacín, quien firmó con los Leones del Caracas y del camarero de los Rangers de Texas, Rougned Odor, con los Navegantes del Magallanes.
El abandono al scouteo por parte de la divisa naranja ha sido uno de los factores por los cuales se ha “fugado” el talento de la región zuliana hacía otros equipos.
“Desde hace 10 años aproximadamente las Águilas del Zulia han abandonado el scouteo en la región. Ellos no tienen herramientas para buscar peloteros por ejemplo en el Sur del Lago, además de que no tienen la estructura para hacerlo”, mencionó el agente Guido Méndez a PANORAMA.
La llegada del “superagente” Jorge Urribarrí paró de cierta manera la contratación de jugadores del estado tales como los anteriormente mencionados. La tarea de Urribarrí en su mayoría fue contratar peloteros del centro del país como Henry “Pollito” Rodríguez y el utiliy José Ramón Flores.
Durante el periplo de Ruperto “Pepo” Machado como gerente general de club este intentó realizar un trabajo acorde a las circunstancias de producción de peloteros en el estado.
“Pepo trató de mejorar esto pero no tuvo un equipo de trabajo ordenado que lo acompañara”, sostuvo Méndez.
Una de la soluciones para cerrar la escapada de talento desde Zulia a otras divisas es conformar un equipo de trabajo adecuado. Además de ello, se deben tener presupuestos y herramientas para conformar el equipo a futuro con jugadores de la región.
“Dentro de la gerencia de las Águilas del Zulia está César Suárez padre, quien es un enamorado de los peloteros zulianos. Es un hombre de gran experiencia porque estuvo vinculado como ojeador de los Yanquis de Nueva York”, destacó Méndez.
El tema económico también es un tema de importancia. El Zulia es una de las novenas que menos paga las firmas a los peloteros.
“Es imposible retener a los peloteros si no son capaces de reconocerlos y contratarlos por montos que realmente valgan la pena. Algunas firmas de ellos puede llegar a los $100 dólares algo que ni te sirve para comprar un guante profesional”, agregó.
Augusto Cárdenas, periodista de la región, manifestó su opinión acerca de este tema: “Eso ha pasado por diferentes razones desde hace varios años, desde rechazo de algunos técnicos o scouts de aquí, como pasó con Juan Rincón en su momento; por relaciones entre la organización en EEUU y algún club de Venezuela. También se ven muchos casos de jugadores que prefieren mejores ofertas de equipos de afuera que del Zulia. Es decir, muchos factores, por lo que algunos zulianos que han sellado su firma con Águilas es por su deseo de vestir ese uniforme, que fue lo que pasó con Carlos González, a pesar que le ofreció más el Caracas, o Ender Inciarte, que fue directamente a la oficina a pedir que lo firmaran”, concluyó a este medio.
Sin embargo, Ignacio Serrano destaca que no es una fuga de talento: “El Zulia ha nutrido el béisbol venezolano desde los héroes de 1941. Creo que la fuga no depende únicamente del pelotero ni de su familia. Esto también depende de sus agentes que se interesan en el talento de la región. Águilas puede hacer un mayor esfuerzo pero esto es simplemente oferta y demanda”, dijo.
En la historia de la Lvbp que fue fundada en 1945 han pasado 361 zulianos y 165 han ido a los rapaces dicho dato está en la página web de pelotabinaria uno de los principales motores de búsqueda de béisbol venezolano.