Tras una intensa semana de movimientos por Giannis Antetokounmpo, los Boston Celtics quedaron con Jaylen Brown en plantilla y con Brad Stevens endureciendo la negociación: quien quiera sacarlo de Massachusetts deberá pagar cuatro selecciones de primera ronda.

Según informó Shams Charania, presidente de operaciones de baloncesto de los Celtics estableció un precio de salida astronómico para el perimetral de 29 años. La postura llega después de que Milwaukee optara por la oferta de los Miami Heat, dejando a Brown bajo un foco incómodo e imprevisto.

La exigencia no luce menor para un jugador de su nivel: Brown es cinco veces All-Star y pieza angular del campeonato que los Celtics conquistaron en 2024. Además, viene de firmar la temporada más prolífica de su carrera en el apartado ofensivo, asumiendo el rol de primera espada ante las ausencias de Jayson Tatum.

Brown sigue en Boston y no ha pedido ser cambiado

Aunque los rumores crecieron tras la noche del Draft, en la que Boston seleccionó a Chris Cenac Jr., Brown no ha solicitado ser cambiado. En transmisiones recientes a través de su canal de Twitch, expresó su deseo de permanecer a largo plazo en la organización si la decisión dependiera exclusivamente de él.

“Jaylen Brown es una gran parte de nosotros… La ventana de rumores es lo que es, y siempre habrá mucho ruido allá afuera”

Brad Stevens

Stevens intentó calmar las aguas en rueda de prensa al elogiar la importancia histórica de Brown para la franquicia, aunque evitó dar garantías contractuales sobre el futuro de la sociedad. Con tres años restantes en su extensión supermáxima de 285.4 millones, los Celtics conservan el control y el apalancamiento en las negociaciones.

La ecuación está clara: Boston quiere competir por el campeonato de forma inmediata alrededor de Tatum, pero cualquier acuerdo por Brown tendrá que incluir piezas de impacto inmediato para compensar su producción en la duela.