El Senado de Argentina prevé debatir este jueves una reforma de la ley de salud mental, un proyecto del Poder Ejecutivo que fue modificado durante su discusión en comisión tras recibir fuertes críticas. El oficialismo todavía debe determinar si cuenta con los votos necesarios para aprobarlo y enviarlo a la Cámara de Diputados.
El dictamen incorpora cambios a la propuesta inicial
La versión que se discutiría se aparta de varios aspectos del texto original y recupera garantías contempladas en la Ley 26.657, actualmente vigente, según la descripción del dictamen incluida en el debate parlamentario.
Para evaluar una internación, la propuesta permite la intervención de un médico —preferentemente psiquiatra o con formación en salud mental— junto con un segundo firmante, preferentemente psicólogo. El proyecto inicial exigía estrictamente la firma de un psiquiatra.
El dictamen también habilita la teleconsulta sincrónica para la intervención psiquiátrica y reconoce la firma de un psicólogo para evaluar y hacer efectiva el alta. Mantiene, además, la prohibición de crear manicomios o realizar prácticas manicomiales.




