Santiago Caputo estuvo el martes por la noche en Puerto Iguazú, Argentina, cuando Flávio Bolsonaro y su familia salieron desde esa ciudad en un vuelo privado rumbo a Estados Unidos, con escala en Guayaquil, Ecuador. Fuentes de la Casa Rosada afirmaron que el asesor de Javier Milei siguió la operación desde que se contrató el avión.
El avión esperó en Puerto Iguazú hasta el miércoles
Según el relato de esas fuentes, empresas vinculadas a la Embajada de Estados Unidos contrataron el vuelo con la compañía argentina Baires Fly. La aeronave permaneció en el aeropuerto de Puerto Iguazú desde el lunes por la noche hasta las 00:21 del miércoles, cuando despegó con Flávio Bolsonaro y su familia.
Las fuentes de la Casa Rosada sostuvieron que el operativo involucró a los gobiernos de Estados Unidos y Argentina, y que autoridades brasileñas también fueron informadas. Donald Trump dijo que Bolsonaro había pasado por territorio argentino antes de viajar a Estados Unidos.
Migraciones negó que Bolsonaro hubiera ingresado a Argentina
Antes de la salida del avión, la Dirección Nacional de Migraciones afirmó que no registraba el ingreso de Flávio Bolsonaro al país. En un comunicado, indicó que las autoridades revisaron la documentación de la empresa y la tripulación, y que no se presentó un plan de vuelo que incluyera a la familia.
El texto oficial explicó que los controles se iniciaron tras la atención mediática generada por la presencia de un avión privado en el aeropuerto. La versión de las fuentes de la Casa Rosada sobre el seguimiento de Caputo y la comunicación a autoridades brasileñas no fue acompañada en el relato por documentos o declaraciones identificadas de esas autoridades.
Caputo cuestionó la cobertura en sus mensajes
A las 10:43 del martes, Caputo publicó en X una imagen vinculada con la película «El gran truco». La publicación apareció antes del comunicado de Migraciones:
Más tarde, el asesor acusó a los medios argentinos de difundir rumores. A la 1:24 del miércoles volvió a cuestionar la cobertura y escribió que los medios «dijeron cualquier cosa» y luego se desdijeron.
El contenido de sus mensajes contrastó con las afirmaciones de fuentes de la Casa Rosada que lo ubicaban al tanto del operativo. Caputo no tiene un cargo formal en el Gobierno, según el relato publicado.





