El gobierno de Javier Milei sigue de cerca la ola de protestas en Europa y la combinación de conflictos bélicos que, según su lectura, puede frenar la economía mundial y presionar los precios internacionales. En la Casa Rosada sostienen que ese escenario también golpea a Argentina, aunque confían en que el país llegue mejor parado que otros emergentes.
Europa y las guerras, bajo vigilancia en Buenos Aires
Las movilizaciones en Francia, con casi 500 mil personas en las calles y marchas en París, Lyon, Marsella, Burdeos, Toulouse y Estrasburgo, encendieron alarmas en distintos despachos oficiales. Para el oficialismo, no se trata solo de una crisis francesa: la leen como parte de una Europa atravesada por una conflictividad social creciente, asociada a problemas fiscales, monetarios y previsionales.
La preocupación no se limita a las protestas. En el entorno presidencial también miran el impacto de las disputas bélicas sobre la economía regional y mundial, en especial el enfrentamiento por el estrecho de Ormuz y la guerra entre Rusia y Ucrania. Una fuente con acceso al despacho presidencial resumió esa visión al plantear que “la economía del mundo frena” y que el panorama internacional luce extremadamente inestable.
El petróleo como riesgo y alivio al mismo tiempo
Javier Milei también habló del tema en la reunión de Gabinete del lunes pasado, cuando advirtió que el escenario internacional repercute sobre la oferta global y el precio del petróleo, que registró fuertes subas en las últimas semanas. Según su planteo, esa presión externa puede trasladarse a los precios internos y a las tasas de interés.




