Javier Milei fue captado este lunes haciendo el gesto conocido como “six-seven” desde el balcón de la Casa Rosada, mientras saludaba a un grupo de niños que estaba en Plaza de Mayo, en Buenos Aires. La escena ocurrió durante una jornada en la que recibió al príncipe de Malta y encabezó la reunión de Gabinete.

El saludo que llamó la atención en Plaza de Mayo

El mandatario estaba acompañado por la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, cuando repitió el ademán que se volvió popular entre adolescentes. Según el relato difundido, ellas también se sumaron al gesto durante el intercambio con los niños en visita escolar.

Milei hizo el gesto viral “six-seven” desde Casa Rosada

La imagen se volvió el centro de atención por la complicidad con la pequeña audiencia y por el uso de una seña que, en redes, funciona como código generacional más que como saludo convencional. En la escena, Milei se mostró haciendo el movimiento con los brazos semirrígidos y las manos abiertas, tal como suele reproducirse en el meme.

De un video escolar en Estados Unidos al fenómeno viral

El gesto proviene de un meme que combina el movimiento de los brazos con la frase “six-seven”. Nació en Estados Unidos, durante un partido de básquet escolar, cuando un adolescente celebró una jugada gritando esa expresión a una cámara.

Milei hizo el gesto viral “six-seven” desde Casa Rosada

Con el impulso de TikTok, el contenido pasó de una plataforma a otra y terminó extendiéndose primero en territorio norteamericano y después en otros países. La viralidad también sumó nuevas versiones, canciones y usos en distintos videos.

Con el tiempo, trascendió la versión de que el joven del video tomó la frase de una canción de trap titulada “Doot Doot (6 7)”, del rapero Skrilla. El texto también señala que el número coincide con la altura de Lamelo Ball en la medida estadounidense de 6 pies y 7 pulgadas, equivalentes a 2,01 metros.

En Argentina, el gesto ganó más presencia en los últimos meses dentro de las llamadas “batallas de aura”, donde el “six-seven” aparece como recurso habitual. Su sentido, de acuerdo con esa misma explicación, no remite a un saludo ni a una muletilla fija, sino a una forma de pertenencia generacional y a la lógica de consumo adolescente en redes.