Claves
- —José López tramita su jubilación desde la cárcel de Ezeiza y pidió libertad condicional tras cumplir dos tercios de la condena.
- —Los equipos interdisciplinarios dijeron que tiene «pronóstico de reinserción social desfavorable» y que no mostró un arrepentimiento profundo.
- —El juez Rodrigo Giménez Uriburu rechazó la salida y ordenó un tratamiento psicológico específico por sus condenas por corrupción.
José López, ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo, seguirá preso en Ezeiza tras el rechazo a su libertad condicional. En los informes incorporados al expediente, el ex funcionario admitió que hizo «una de más» para conservar poder.
Qué dijo López en los informes

La frase aparece en uno de los estudios interdisciplinarios elaborados luego de entrevistarlo para evaluar si estaba en condiciones de salir de prisión. Allí se consignó que habló de sus condenas, que tramita su jubilación desde la cárcel y que, cuando recupere la libertad, quiere dar clases de matemática y física.
El equipo de Psicología sostuvo que López mostró «falta de implicancia subjetiva frente al delito cometido», con una elaboración «parcial y superficial» de su conducta, «sin evidencias claras de arrepentimiento ni de una comprensión profunda del daño causado».
Sobre la causa de los bolsos, los especialistas indicaron que reconoció haber participado de las conductas descriptas, aunque de manera evasiva y defensiva. También señalaron que atribuyó su accionar a circunstancias externas y a un temor que habría sentido.
Por qué le negaron la salida

Con esas conclusiones, el juez federal Rodrigo Giménez Uriburu rechazó otorgarle la libertad condicional y dispuso que en la cárcel reciba un tratamiento psicológico específico sobre sus condenas por corrupción.
En su resolución, el magistrado señaló que López ya había cumplido el tiempo necesario para pedir la excarcelación, pero remarcó que los informes penitenciarios debían ser valorados. «Surge con claridad que el pronóstico de reinserción social de López resulta negativo», sostuvo.
La decisión también tomó en cuenta que el Consejo Correccional y el Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal advirtieron que no registra una actitud reflexiva sobre los hechos por los que fue condenado. Aun así, el juez consideró que tener una profesión, una referente y un domicilio donde residir al salir era un dato positivo, aunque insuficiente en esta instancia.
Las condenas que arrastra

López tiene una pena unificada de 13 años de prisión, que vence el 16 de diciembre de 2030 y fue reducida en dos meses por cursos realizados en la cárcel. Esa pena reúne tres condenas: seis años por los bolsos con nueve millones de dólares, seis años por Vialidad y un año y siete meses por portación ilegal de una carabina.
Todas están firmes y además pesa sobre él la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. El ex funcionario fue una de las personas más cercanas al entorno de los Kirchner y ocupó la Secretaría de Obras Públicas durante los tres mandatos presidenciales de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner.
Antes, en junio de 2016, había sido detenido en el convento de monjas de General Rodríguez con los bolsos con millones de dólares. Estuvo preso en Ezeiza hasta 2021, cuando fue liberado tras convertirse en arrepentido en la causa de los cuadernos. Volvió a quedar detenido el 17 de junio del año pasado para cumplir la condena firme en Vialidad.
Los informes también mencionan que no trabaja en la cárcel, que antes se desempeñaba en el taller que confeccionaba bolsas, que tiene un domicilio y un círculo familiar para cuando recupere la libertad, y que en 2021 y 2025 tuvo episodios de «mutismo selectivo y otras conductas bizarras».




