La interna del peronismo bonaerense sumó otro capítulo de tensión después de que dirigentes de La Cámpora cuestionaran a Axel Kicillof por rechazar las candidaturas “a dedo” y plantear que las definiciones de 2027 se resuelvan en una competencia interna. El reproche central fue político: le recordaron que Cristina Kirchner impulsó su candidatura a gobernador en 2019.

La reacción llegó apenas 48 horas después de la reunión que Kicillof mantuvo con intendentes de su espacio, en la que les transmitió que no está dispuesto a aceptar imposiciones en el armado electoral. En paralelo, el gobernador defendió la posibilidad de disputar candidaturas en una PASO y dejó abierta la discusión por el futuro liderazgo del peronismo.

Los reproches que salieron desde La Cámpora

Una fuente de La Cámpora dijo a Clarín que Kicillof fue “beneficiario directo” de las decisiones de Cristina Kirchner y que ahora cuestiona un mecanismo del que, según esa mirada, se aprovechó durante años. El senador bonaerense Emmanuel González Santalla también respondió en X y sostuvo que el gobernador objeta el mismo “dedo” que lo llevó a la Gobernación en 2019.

González Santalla escribió además que Kicillof se puso “los pantalones largos” justo ahora y cerró con una frase dura: “Peor que la ingratitud, es la estupidez”.

Otra de las respuestas públicas llegó desde la exdiputada Fernanda Raverta, quien afirmó en X que hay “valentías para desafiar a Cristina” que aparecen justo ahora que está presa. Sostuvo, además, que competirían “encantados” en una PASO contra cualquier compañero del campo popular.

Facundo Tignanelli, presidente del bloque de Unión por la Patria en la Cámara de Diputados de la Provincia, también se sumó al cruce al publicar la tapa de un diario platense sobre los cortes de luz y la de Clarín, en una alusión a las prioridades de la agenda política y de gestión.

La discusión por las candidaturas de 2027

El planteo de Kicillof, según reconstruyó este diario, fue que “no puede ser que el futuro de nuestro espacio dependa de decisiones tomadas a dedo o de acuerdos de rosca”. Con esa posición, buscó instalar que las candidaturas deben definirse mediante competencia abierta y no por acuerdos entre cúpulas.

La disputa no se limita a los nombres que podrían integrar las listas de 2027. También expone una pelea por el método de selección y, en el fondo, por la conducción política del peronismo bonaerense.

El gobernador viene insistiendo en la defensa de las PASO como herramienta para ordenar candidaturas. En ese marco, el enfrentamiento con La Cámpora dejó en evidencia que la relación con el kirchnerismo sigue atravesada por una tensión de fondo: el armado que lo llevó al poder en 2019 ahora es, al mismo tiempo, el punto de partida y el principal argumento de su interna con ese sector.