Objetivo de la reestructuración y presión del mercado

Los tenedores de bonos indican que Caracas busca concluir, en tiempo récord, la primera etapa de la reestructuración iniciada en mayo, con la meta de noviembre. El acuerdo permitiría desbloquear miles de millones de dólares necesarios para sectores como el petróleo y la energía eléctrica.

Riesgos de un proceso acelerado

Especialistas en deuda soberana alertan que la prisa podría generar un DSA (Debt Sustainability Analysis) poco creíble, dada la opacidad de los pasivos venezolanos, que incluyen laudos arbitrales, préstamos chinos garantizados con petróleo y bonos vencidos. Según el profesor Mitu Gulati, de la Universidad de Virginia, «esta será, sin duda, la reestructuración de deuda soberana más compleja que veré en mi vida».

Lee Buchheit, abogado con experiencia en reestructuraciones desde los años 80, señala que el plazo es insuficiente para elaborar un análisis riguroso y que ambas partes podrían buscar cerrar rápidamente para volver a los mercados internacionales o evitar una evaluación del FMI que reduzca las tasas de recuperación.

«Lo que se presente como un DSA será, en realidad, simplemente un conjunto de cifras fabricadas que aparentemente respaldan algún tipo de reestructuración de bonos», advierte Buchheit.

Para más información consulte la nota completa de Reuters.