El Ministerio de Educación Superior confirmó que, a pesar de los fuertes sismos del 24 de junio, ninguna universidad quedó totalmente destruida, aunque 24 núcleos requieren reparaciones urgentes.

Daños y clasificación

La ministra Ana María Sanjuán explicó que los daños se concentran en aulas, pasillos y áreas específicas de los campus, sin que haya fallas generales que impidan el uso a largo plazo de las instituciones. La clasificación técnica de “alerta roja” indica la necesidad de una intervención estructural profunda.

Plan de recuperación

El ministerio anunció un despliegue inmediato de obras públicas para la restauración y el acondicionamiento de los espacios afectados, con el objetivo de que los estudiantes puedan reincorporarse sin retrasos al inicio de las actividades académicas presenciales programadas para septiembre y octubre de 2026.