El meteorólogo Luis Vargas advirtió el lunes 22 de junio que el fenómeno de El Niño alcanzará su mayor intensidad en 2026, con su punto más fuerte previsto entre octubre y diciembre de ese año. De acuerdo con su evaluación, el evento ya comenzó en mayo y se encuentra en una fase moderada, pero irá ganando fuerza en los próximos meses.
Pronóstico para los próximos meses
En entrevista para Unión Radio, Vargas señaló que, con base en los modelos meteorológicos que utilizan para el seguimiento de estos fenómenos y en un informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), este podría convertirse en uno de los eventos de El Niño más intensos registrados desde 1950 hasta la actualidad.
El especialista explicó que el fenómeno debería alcanzar una intensidad fuerte entre agosto y septiembre. Añadió que, para el último trimestre de 2026, ya se esperaría un episodio “muy fuerte”, por encima de lo observado hasta ahora.

Qué es El Niño
Vargas describió El Niño como una fase cálida del océano Pacífico ecuatorial. Señaló que, durante este evento, las temperaturas de la superficie del mar muestran una anomalía positiva y se vuelven más cálidas de lo normal, a diferencia de La Niña, que representa la fase contraria.
También aclaró que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) no reconoce la clasificación de “Súper Niño”. Según explicó, el calentamiento anómalo progresa desde mayo y dio origen a la consolidación del fenómeno en curso.
Posibles efectos en Venezuela

El meteorólogo comparó el evento previsto con el de 2015-2016, que fue uno de los más severos para Venezuela y provocó sequía en varias zonas del país. Indicó que este nuevo episodio podría superar aquel en términos de intensificación.
Vargas sostuvo que las lluvias recientes se han presentado de manera irregular y que en la franja norte del país se observa un patrón de vientos que podría estar asociado a El Niño. Esa condición, dijo, dificulta que las nubes se desarrollen completamente y puede generar un déficit en la frecuencia de las precipitaciones.
Agregó que en mayo y en lo que va de junio se han registrado más ondas tropicales de las habituales, pero no en todos los casos han dejado lluvias en todo el territorio, sino únicamente en algunos estados.
El meteorólogo aclaró, además, que los efectos de El Niño no son inmediatos, sino progresivos. Por ello, advirtió que el sector agrícola y ganadero en Venezuela debe tomar previsiones ante el aumento de la sequía.
