A más de dos semanas del terremoto que devastó La Guaira y afectó a Caracas, los habitantes de El Junquito claman por la rápida remoción de escombros para reabrir sus negocios y revivir el turismo que antes atraía a visitantes de Caracas.

El pueblo, ubicado a 25 km de la capital, ha visto cómo la mayoría de sus comercios, especialmente en la avenida principal, quedaron inoperables tras el colapso de edificios.

Los comerciantes, entre ellos un 71‑añero que perdió su vivienda, describen la incertidumbre y la necesidad urgente de reconstruir.

La lucha por la remoción de escombros

Los vecinos organizan colectivamente la limpieza y piden a las autoridades que aceleren la retirada de los escombros, argumentando que la permanencia de los restos impide la reactivación económica.

Impacto en el comercio y el turismo

El cierre de la avenida principal, que antes albergaba una panadería y servía de entrada a la zona de La Toma, ha bloqueado el flujo de visitantes y obligado a los residentes a cruzar la montaña a pie.

Jesús Escardina, de 71 años, relata cómo la destrucción de los comercios paralizó la dinámica económica local.

Gestión comunitaria y respuesta institucional

Isabel Valero, 49 años, destaca que la comunidad construyó un centro de acopio el segundo día del terremoto, pero las autoridades tardaron una semana en llegar y trasladaron el centro a otro lugar.

A pesar de la pérdida casi total, la comunidad sigue sobreviviendo y espera que se termine la remoción de escombros para que el turismo pueda recuperarse.