El Tesoro de Estados Unidos dejó fuera a Venezuela de la propuesta para endurecer el control sobre inversiones en el exterior, al considerar que el régimen de Nicolás Maduro ya no existe.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos presentó este jueves una propuesta para ampliar el control sobre inversiones en el exterior y dejó a Venezuela fuera de la lista de países sujetos a esas restricciones, al sostener que el régimen de Nicolás Maduro “ya no existe”.
La propuesta amplía el cerco sobre sectores sensibles
La iniciativa reglamenta la Ley Integral de Seguridad Nacional en materia de Inversiones en el Extranjero de 2025, conocida como COINS Act, aprobada por el Congreso en diciembre. Esa norma obliga a empresas y particulares a informar al Tesoro sobre determinados planes de inversión fuera de Estados Unidos.
Según el texto, el nuevo esquema apunta a China, Rusia, Cuba, Irán y Corea del Norte, entre otros países, y extiende el alcance del programa que inicialmente se concentraba solo en China. También incorpora la biotecnología entre las áreas sujetas a restricciones.
La propuesta suma esa actividad a cinco sectores ya previstos: semiconductores avanzados y microelectrónica; sistemas de inteligencia artificial; tecnologías de información cuántica; computación de alto rendimiento y supercomputación; y sistemas hipersónicos.
Caracas queda fuera, pero el Tesoro deja una puerta abierta
La COINS Act incluía a Venezuela bajo la fórmula “bajo el régimen de Nicolás Maduro”. Sin embargo, el Tesoro sostuvo que la exclusión responde a que ese esquema ya no está en funciones y que la administración encabezada por Delcy Rodríguez no entra en esa definición.
Aun así, el organismo señaló que la propuesta podría alcanzar ciertas inversiones en entidades venezolanas, aunque no precisó cuáles serían los casos incluidos.
El Tesoro indicó además que el nuevo marco no prohíbe toda inversión en los países señalados, sino que busca concentrar los controles en operaciones dirigidas a entidades vinculadas con tecnologías de doble uso, que puedan beneficiar programas militares, sistemas estatales de vigilancia o gobiernos donde se registran abusos contra los derechos humanos.
La reglamentación no abarcará los eventuales acuerdos de licencias entre farmacéuticas estadounidenses y China, según indicó un funcionario del Tesoro. Esa exclusión responde a una petición de compañías del sector, entre ellas Pfizer.
La propuesta también advierte que algunas biotecnologías avanzadas pueden representar un riesgo para la seguridad nacional, entre ellas las relacionadas con la proliferación de armas biológicas, las interfaces cerebro-computadora y la seguridad de las cadenas de suministro de Estados Unidos.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.