En épocas de olas de calor, la idea de usar dos ventiladores en ventanas opuestas ha ganado popularidad como alternativa económica para refrescar el interior de una vivienda.

Ventilación cruzada con ventiladores

El método consiste en colocar un ventilador apuntando hacia el interior en la fachada más fría, normalmente la norte o la que da a un patio en sombra, y otro apuntando hacia el exterior en la fachada opuesta. Así se fuerza un diferencial de presión que empuja el aire fresco y expulsa la masa de aire caliente estancada. Según expertos en climatización, este esquema se basa en el principio de ventilación cruzada bien diseñada, que puede reducir la temperatura interior hasta 5 °C.

Limitaciones y condiciones óptimas

El rendimiento de este “truco” depende de factores ambientales. Cuando la temperatura exterior supera los 30 °C y la humedad relativa es alta, la ventilación cruzada pierde efectividad y puede incluso introducir aire más caliente que el interior. Una tesis de la Universidad Piloto de Colombia confirmó que el método es eficaz en climas cálidos-húmedos, pero destaca la importancia del aislamiento térmico de la vivienda. Además, las autoridades recomiendan emplear la ventilación cruzada en la primera hora de la mañana o durante la noche, cuando la temperatura exterior es considerablemente menor. Según la normativa argentina, la ventilación selectiva debe aplicarse solo cuando la temperatura exterior caiga por debajo de la interior.

En resumen, los ventiladores cruzados pueden ofrecer un enfriamiento razonable sin altos costos de energía, siempre que se apliquen bajo las condiciones adecuadas y con un buen aislamiento de la vivienda.