Tras casi una década de anuncios y postergaciones, Tesla ha presentado un prototipo de la segunda generación del Tesla Roadster. El vehículo, desarrollado con la colaboración de la firma aeroespacial SpaceX, incorpora tecnologías que, según la empresa, buscan desafiar los estándares convencionales de la ingeniería automotriz, incluyendo la capacidad de generar succión para adherirse a superficies y el uso de propulsores para elevarse del suelo.
Tecnología de propulsión y aerodinámica
El diseño del prototipo integra propulsores de gas frío que, mediante actuadores eléctricos, permiten al vehículo impulsarse en el aire. Según la información difundida por la compañía, el sistema de ventilación y el sellado al suelo generan una fuerza de succión capaz de mantener el vehículo adherido a una superficie incluso en posición invertida o en estado de reposo. La estructura del automóvil emplea materiales ligeros de alta resistencia, tales como magnesio, titanio y fibra de carbono.
Perspectivas de producción y comercialización
Aunque el fabricante ha proyectado el inicio de la producción para el año 2028, persisten interrogantes sobre la viabilidad de su homologación para el tránsito en vías públicas debido a sus características técnicas. Actualmente, la firma mantiene abierta la reserva de dos versiones: la edición limitada denominada ‘Thrust’, de dos plazas, y la variante ‘Rocket’, de un solo asiento, la cual se ofrece bajo invitación y cuenta con una advertencia explícita de la marca sobre su restricción para circular fuera de circuitos privados.




