Telefónica y la Escuela Superior de Música Reina Sofía unieron inteligencia artificial y música sinfónica en una experiencia pensada para mejorar la vivencia del público. Más de mil asistentes participaron desde sus smartphones en una propuesta que buscó llevar a la orquesta la reacción emocional de la sala.
La IA analizó las emociones del público en directo
Durante la actuación, los asistentes contestaron preguntas sobre sus emociones para que la IA pudiera procesarlas en tiempo real y comunicarse con el director de la orquesta, Josep Pons. La tecnología se encargó de recoger las respuestas, interpretarlas y trasladar esa lectura colectiva al escenario.

El planteamiento, según Telefónica, buscó dar voz a las emociones del público y permitir que la orquesta supiera cómo se sentían los espectadores en tiempo real para actuar en consecuencia.
Una experiencia para unir tecnología y música clásica
La compañía presentó la iniciativa como un ejemplo de cómo la inteligencia artificial puede servir como complemento en una experiencia tradicional como una orquesta sinfónica. En este caso, el uso del móvil durante el concierto no se asoció al desinterés, sino a una forma de participación activa.
Con esta propuesta, Telefónica sostuvo que la tecnología permitió conectar ideas, personas y sensaciones en un formato en el que la IA y la música clásica convivieron sin desplazar a los músicos.



