La startup Petra Power, fundada en 2017, está desarrollando pilas de combustible de óxido sólido que prometen suministrar electricidad a centros de datos y vehículos militares con menor costo y emisiones, y prevé sus primeras entregas en 2028.
Funcionamiento de las pilas de combustible de óxido sólido
Estas celdas cerámicas extraen electrones directamente del combustible, como el gas natural, sin pasar por la combustión. Al evitar la serie de pasos tradicionales —quema, generación de calor, movimiento mecánico y conversión a electricidad— se elimina gran parte de la pérdida de energía, lo que, en teoría, las hace mucho más eficientes.
Planes de despliegue y clientes objetivo
Petra Power dirige su oferta a dos segmentos: los centros de datos, que son grandes consumidores de energía, y el Departamento de Defensa, que busca fuentes de energía auxiliares para vehículos terrestres. La empresa está en conversaciones con proveedores de infraestructura de nube y apunta a que los primeros centros de datos adopten la tecnología en 2028, con producción a gran escala prevista para 2029.
En el ámbito militar, las pilas de combustible servirían como energía auxiliar para equipos a bordo cuando el motor principal está apagado; sin embargo, aún están en fase de pruebas y no se han instalado en vehículos operativos.



