La presa de Muttsee, situada en los Alpes suizos a unos 2.500 metros de altitud, se ha convertido en el escenario de un ambicioso proyecto de energía solar. Con la instalación de 4.872 paneles fotovoltaicos, la iniciativa busca aprovechar las particulares condiciones de la alta montaña para encarar el déficit estacional de electricidad que experimenta el país durante los meses más fríos del año.

Ventajas de la alta montaña frente al frío

A diferencia de las zonas bajas, la ubicación en la presa de Muttsee permite escapar de la densa niebla invernal y recibir una mayor radiación directa gracias a su orientación sur. Además, el frío beneficia el rendimiento eléctrico de las células fotovoltaicas, ya que las altas temperaturas suelen reducir su eficiencia.

Tal como detalla el portal Ecoticias, los trabajos de medición realizados entre octubre de 2022 y septiembre de 2023 demostraron que la planta logró concentrar casi la mitad de su producción total en el periodo invernal. Asimismo, la producción por kWp superó en gran medida a las instalaciones convencionales situadas en valles de tierras bajas.

Logística y retos en un entorno inhóspito

La construcción en este enclave alpino supuso un desafío logístico considerable al no contar con carreteras de acceso, por lo que todos los elementos y materiales debieron ser transportados en helicóptero. No obstante, el proyecto aprovechó una infraestructura preexistente para facilitar la conexión a la red eléctrica.

Para garantizar el mantenimiento de la gran estructura de hormigón, los paneles se montaron sobre un corredor especial de 1,5 metros que permite el paso de los técnicos encargados de vigilar el estado de la presa. Según la web de Axpo, entidad que gestiona el desarrollo, este tipo de iniciativas buscan reducir la dependencia de las importaciones energéticas durante el invierno.